Tras la cancelación de la temporada anterior por un paro laboral, el 5 de octubre de 2005 debutaron en la Liga Nacional de Hockey (NHL) el canadiense Sidney Crosby (18 años) y el ruso Alex Ovechkin (21), llamados ambos a liderar la reconstrucción de los Pittsburgh Penguins y de los Washington Capitals, respectivamente.
Ya se habían visto las caras en enero de 2005 en la final del Mundial Junior, con victoria canadiense por 6-1 ante la Rusia de un Ovechkin que se lesionó en el segundo período. Meses después, los norteamericanos eliminaron a los euroasiáticos en ‘semis’ en el Mundial Absoluto y el 22 de noviembre de 2005 se enfrentaron por primera vez en NHL; ganaron los Pens por 5-4, con un golazo y un pase de gol mágico de Crosby y una asistencia del moscovita.
Desde ese día, han construido una rivalidad que ha trascendido el deporte, con taquilleros anuncios publicitarios y con algunas bromas, como en la que Ovechkin pide al servicio de habitaciones comida para un regimiento y cuando le piden el nombre por teléfono, dice con una sonrisa pícara mostrando su entonces mellada dentadura: «Sidney Crosby». Al ver llegar las bandejas de comida, el norteamericano frunce el ceño y maldice: «¡Ovechkin!
A cuatro meses de cumplir 39 años, Crosby es uno de los mejores jugadores del siglo. Capaz de desbordar marcando, regateando o pasando, ha llevado a los Penguins a ganar tres Stanley Cups (título liguero en la NHL), supera el ratio de un punto (gol o asistencia) por partido con 1.962 en 1.600 (725 goles y 1.237 asistencias). Además, ha sido dos veces el máximo realizador, dos veces el líder en puntos y dos veces el MVP de la temporada.
Ovechkin cumplió 40 años el pasado 17 de septiembre y la pasada temporada superó el histórico récord de 894 goles en temporada regular del canadiense Wayne Gretzky que ha llevado ya a 929. Llevó a los Caps en 2018 a la única Stanley Cup de su historia y fue el MVP de los play-offs, ha sido nueve veces máximo realizador de la NHL, tres veces MVP de la temporada y lleva 1.006 goles, 788 asistencias y 1.794 puntos en 1.663 partidos.
El ruso concluye a finales de temporada su segundo contrato multianual con los Caps y este martes quedaron fuera de la postemporada. La afición ya presiona para que juegue una temporada más con los capitalinos, ya que en el curso actual lleva 32 goles y, con 1.006 contando las eliminatorias por el título, está a tan solo 10 del récord histórico de Gretzky (1.106). Su último partido podría ser la madrugada del miércoles en Columbus (01.00 horas).
Más de 20 años después de aquel duelo de noviembre de 2005, Ovechkin y Crosby vivieron el pasado domingo su enfrentamiento número 100 con un balance muy favorable al canadiense, favorecido por un equipazo en el que coincidieron el meta Fleury, el ruso Malkin (aún sigue) y Chris Letang; por contra, los de Washington nunca recuperaron el nivel del ‘power play’ (superioridad) con el moscovita, su compatriota Kuznetsov y el sueco Bäckström.
Ambos disputaron el ‘face-off’ inicial, se saludaron con la admiración que se han profesado siempre y quedaron tras el partido con sus familias. Crosby tiene por delante los play-offs y se especula con que jugará hasta junio de 2027, mientras que el ruso deberá decidir si sigue otra temporada. Un día antes, el canadiense se perdió el duelo en Pittsburgh, donde la afición local ovacionó a ‘Ovi’ hasta que tuvo que saludar.
Por cierto, hay que aguzar el oído con el inglés, pero merece la pena ver el homenaje de la NHL en una muestra de madurez al tratarse de un deportista ruso en Estados Unidos. Ocho personas de Washington o de sus cercanías recuerdan sus experiencias positivas con ‘Ovi’ en estas dos décadas y una madre rompe a llorar al explicarle cómo el niño por el que tanto se preocupó, murió con 15 años. El jugador se emociona y la abraza.











