En un momento en el que la disponibilidad de terreno industrial es clave para atraer inversión y generar empleo, la Xunta da un paso para facilitar la llegada de nuevas empresas con un modelo más flexible y adaptado al mercado actual.
El Gobierno gallego ha presentado un nuevo concurso público para comercializar 357 parcelas de titularidad autonómica que suman cerca de 800.000 metros cuadrados de suelo empresarial. Los terrenos pertenecen a Xestur y al IGVS y están repartidos por las cuatro provincias gallegas.
La iniciativa busca poner en uso suelo ya disponible y agilizar los procesos para que las empresas puedan instalarse con mayor rapidez. Para ello, se incorporan herramientas como la oferta pública permanente, que permitirá presentar solicitudes en cualquier momento, sin depender de nuevas convocatorias, y la adjudicación directa, pensada para facilitar proyectos estratégicos o dar salida a parcelas sin demanda previa.
Del total de superficie, A Coruña concentra más de 304.000 metros cuadrados, seguida de Lugo, Ourense y Pontevedra, lo que garantiza un reparto equilibrado por todo el territorio.
Además, el proceso incluye bonificaciones de entre el 30 % y el 50 % en el precio del suelo, con el objetivo de hacerlo más atractivo para las empresas. A cambio, los adjudicatarios deberán cumplir condiciones como construir en un máximo de tres años y mantener la actividad durante al menos 10 años en caso de compra o 15 años si se trata de un derecho de superficie.
El nuevo modelo también incorpora medidas contra la especulación, evitando el acaparamiento de terrenos sin uso real. Entre ellas, se contempla la exclusión de empresas que no hayan cumplido compromisos previos o que mantengan deudas con la administración.
Implantación de proyectos
Con esta estrategia, la Xunta pretende impulsar la implantación de nuevas empresas, favorecer la ampliación de las ya existentes y reforzar el desarrollo industrial en Galicia, ofreciendo más facilidades y mejores condiciones para invertir.














