Durante los meses de julio y agosto la Dirección General de Tráfico (DGT) ha previsto más de 104 millones de desplazamientos de largo recorrido. El aumento del tráfico provoca retenciones en algunos puntos concretos, especialmente en autopistas y autovías, donde la DGT y la Guardia Civil habilitan carriles especiales para mejorar la circulación.
Estos carriles, conocidos como carriles anti-atascos, permiten aumentar temporalmente la capacidad de algunas vías, pero tienen unas normas específicas que muchos conductores desconocen.
Carriles en sentido contrario al habitual
Uno de los sistemas más utilizados en momentos de gran intensidad circulatoria son los carriles habilitados en sentido contrario al habitual. Se habilitan normalmente en autovías y autopistas y Tráfico utiliza parte de la calzada contraria y la delimita mediante conos, generando un carril extra para aligerar las retenciones.
En estos casos, los conductores deben cumplir varias obligaciones:
- Circular con las luces de cruce encendidas durante el día y la noche.
- Mantener una velocidad entre 60 y 80 km/h.
Además, estos carriles están reservados únicamente para turismos sin remolque y motocicletas.
Atascos en verano / L.P
Carriles adicionales
Los carriles adicionales suelen habilitarse en carreteras con una sola calzada para aumentar la capacidad de circulación. En este caso, «se abre un carril extra ‘empujando’ a los vehículos desde el centro hacia los arcenes», explican desde Tráfico.
Al igual que en los carriles de sentido contrario al habitual, la normativa establece que los vehículos que circulen por esas zonas deben llevar las luces de cruce encendidas y circular entre 60 y 80 km/h.
No todos los vehículos están autorizados. Las bicicletas, ciclomotores, vehículos especiales (hasta 3.500 kilos) y otros usuarios que no cumplan con las características no están autorizados a circular por estos carriles.
Carriles reversibles
En las entradas y salidas de grandes ciudades es habitual encontrar carriles reversibles, con el objetivo de adaptar la circulación según las necesidades del tráfico. «El reversible tiene la característica de que se habilita en uno u otro sentido de la circulación según las necesidades. Y esto lo indican los semáforos cuadrados sobre los carriles, el reversible y carriles anexos, que informan a los conductores del sentido habilitado para la circulación y regulan la circulación», señalan.
Los conductores deben respetar en todo momento el sentido indicado por los semáforos y no invadir el carril reservado para la circulación contraria. Además, de circular con las luces de cruce encendidas.
Las autoridades recuerdan que el objetivo de estos carriles es mejorar la fluidez del tráfico. Para ello, los conductores deben respetar la velocidad, mantener la distancia de seguridad y seguir las indicaciones de los agentes y la señalización. Garantizar la seguridad vial durante los desplazamientos de verano y evitar sanciones es sencillo si los usuarios respetan la normativa.












