Tulia Ester era una mujer colombiana afincada en Córdoba desde hace 30 años tras llegar al país para hacer un doctorado de Derecho Internacional. Madre de dos hijos adultos y con una marcada vocación de compromiso social, intentaba ahora recuperar su vida y libertad tras luchar contra un cáncer detectado en 2024. Este lunes fue asesinada en el pasaje Virgen de Luna del barrio de la Fuensanta de la capital cordobesa, el mismo día en el que el agresor, español de 65 años de edad, estaba citado junto a ella en el juzgado.
La mujer, de 64 años, vivía en el mismo bloque del edificio donde también residía su agresor, y en plantas consecutivas a pesar de que el presunto asesino ya contaba con una orden de alejamiento y ambos estaban citados este lunes en el juzgado por un episodio de violencia de género ocurrido durante este fin de semana. Concretamente, el hombre fue detenido el pasado sábado por agredir a la mujer, pero, tras pasar a disposición judicial, quedó en libertad con medidas cautelares. La mujer estaba incluida en el sistema Viogén y tenía dos hijos de 23 y 25 años.
Según ha contado su propia hermana, que ha tomado la palabra durante una concentración en la plaza de la Juventud la tarde de este mismo lunes, Tulia Ester sufrió de cáncer, en diciembre del 2024 le encontraron un bulto y fue operada. Estuvo bajo sus cuidados durante tres meses para recuperarse, hasta que regresó a su vivienda. Tras ello, la mujer buscaba reconstruir su vida y libertad y se apuntó a un grupo de senderismo. Según su hija Lili era una mujer «con mucha vitalidad y muy feliz».
Una mujer preocupada por defender a las víctimas
Su actividad en redes sociales refleja una preocupación constante por la defensa de las víctimas, la denuncia del maltrato, la protección de la infancia contra el acoso escolar y la reclamación de derechos sociales y sanitarios para los vecinos de Córdoba. Entre 2016 y 2018 difundió y apoyó peticiones de páginas como Change.org relacionadas con el maltrato, pidiendo no eliminar la prisión permanente revisable, los abusos a menores, la no prescripción de delitos sexuales, la negligencia, el derecho a la investigación de enfermedades raras, la educación pública y demandas cívicas locales como las piscinas para todos los cordobeses.
Ese conjunto de publicaciones la hacen ver como una mujer activa en la vida social y especialmente atenta a la defensa de personas vulnerables y a las injusticias. También compartía publicaciones relacionadas con sus orígenes, su país y miembros de su familia.
Los sanitarios consuelan a sus familiares. / Manuel Murillo
Este lunes una vecina fue la que dio el aviso de que había visto a un hombre apuñalar a una mujer en el pasillo del edificio. Tras cometer el crimen, el hombre se ha atrincherado en la vivienda y ha inundado de gas pimIenta el portal del edificio para evitar la entrada de los servicios de emergencia, lo que ha provocado una gran tensión en el barrio, aunque no existía riesgo de explosión. Finalmente, han sido los bomberos los que han logrado entrar en la vivienda y, una vez dentro, han encontrado el cadáver de la mujer con heridas de arma blanca, por lo que los agentes de la Policía Nacional han detenido de inmediato al hombre como presunto autor del asesinato. Según las fuentes consultadas, el hombre portaba un machete de grandes dimensiones.
















