El denominado Informe Draghi, que analizaba las razones de la falta de competitividad de la economía europea, dio la voz de alarma: hasta el 30 % de los unicornios -es decir, de las startups que alcanzan una valoración superior a los 1.000 millones de dólares- creadas en la UE entre los años 2008 y 2021 acabaron trasladando su sede a algún país extracomunitario, principalmente los Estados Unidos. Un éxodo que las autoridades europeas relacionan con las dificultades de las empresas emergentes para obtener financiación, sobre todo cuando llegan a determinado tamaño.
Un problema que tiene mucho que ver con la composición del balance de estas empresas, mayoritariamente formado por activos intangibles, es decir, por patentes, diseños o marcas registradas. O, en otras palabras, por su propiedad intelectual. Unos bienes que el sistema financiero o los fondos de capital riesgo europeos se muestran reacios a aceptar como garantía para conceder nuevos créditos, al contrario de lo que ocurre al otro lado del Atlántico o en economía como la coreana.
Esta brecha de financiación es uno de los motivos de que explican que la diferencia entre el PIB per cápita estadounidense y el europeo haya pasado del 17 % al 30 % entre 2002 y 2023, ya que es lo que ha propiciado el despegue tecnológico norteamericano, frente al estancamiento europeo.
Las cifras
Ahora, la Oficina Europea de Propiedad Intelectual (la EUIPO, por sus siglas en inglés) ha puesto cifras a esta situación en un informe, en el que alerta de que la falta de una valoración adecuada provoca que las empresas del continente dejen escapar cada año entre 30.000 y 120.000 millones de euros en posible financiación.
Es decir, que si los bancos o los fondos europeos se mostraran más dispuestos a aceptar las marcas o las patentes como garantía, las startups y firmas tecnológicas europeas podrían disponer de ese dinero para financiar su crecimiento y poder competir en los mercados globales, como lo hacen sus homólogas americanas, chinas o coreanas.
En esta línea, el informe de la EUIPO deja claro que el problema de Europa no es la generación de ideas o la innovación, sino su comercialización y el uso de las mismas para financiarse. Así, recuerda que los sectores intensivos en propiedad intelectual en Europa generan aproximadamente el 48% del PIB de la UE y alrededor del 31% del empleo. Sin embargo, solo el 13% de las empresas titulares de derechos de propiedad intelectual han intentado obtener financiación a través de sus activos de propiedad intelectual, y una gran mayoría nunca ha realizado una valoración profesional.
Otra imagen de las instalaciones de la EUIPO. / INFORMACIÓN
Esto refleja, según los autores del estudio, el escaso conocimiento que tienen las empresas sobre cómo sacar partido a sus derechos de propiedad intelectual, pero también el hecho de que inversores y bancos a menudo carecen de los conocimientos necesarios para evaluar dichos activos.
«Las marcas y otros derechos de propiedad intelectual no son un fin en sí mismos. Conectan ideas y mercados, ayudando a las empresas a llevar la innovación a esos mercados. Dado que los activos de propiedad intelectual representan hoy en día una parte cada vez mayor del valor empresarial, es imprescindible garantizar un entorno financiero adecuado para el sector empresarial, en particular para las pymes innovadoras, empresas emergentes y empresas en fase de expansión, de modo que puedan llevar sus ideas y sus activos de propiedad intelectual al mercado», asegura el director ejecutivo de la EUIPO, João Negrão.
El responsable de la oficina europea con sede en Alicante también insiste en que «muchas empresas prometedoras están abandonando Europa, no por falta de talento o de ideas valiosas, sino porque nuestro sistema financiero no reconoce plenamente el valor de los activos intangibles a la hora de obtener la financiación que necesitan para crecer».
«Europa cuenta con universidades de primer nivel, investigadores de vanguardia y una sólida base científica, pero sigue siendo demasiado lenta a la hora de convertir la innovación en éxito comercial», asegura, por su parte, la directora de Coordinación de la Competitividad de la Dirección General de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes de la Comisión Europea, Nathalie Berger.
Impacto
Para dar una mejor idea de la importancia de este asunto. El informe señala que esos entre 30.000 y 120.000 millones de financiación que podrían obtenerse a través de la propiedad intelectual, acabaría teniendo un impacto acumulativo potencial en el PIB de la UE de entre 70.000 y 750.000 millones de euros (equivalente a entre el 0,4% y el 4,2% del PIB de la UE).
Desde la oficina europea señalan que abordar el ciclo de financiación respaldada por propiedad intelectual requiere una acción coordinada en cinco ámbitos prioritarios: dar visibilidad a la propiedad intelectual, asignarle un valor creíble, aprovechar su valor para la concesión de préstamos, crear una base empírica y reforzar la coordinación entre distintos actores. En conjunto, estas acciones apoyarán el crecimiento, movilizarán capital privado y reforzarán la soberanía de Europa en materia de innovación.
El informe propone una serie de posibles medidas para mejorar el acceso a la financiación bancaria, reforzar la valoración de la propiedad intelectual y ampliar las opciones de financiación más allá del crédito bancario tradicional, incluyendo el apoyo público y el capital riesgo.
En particular, apunta que las empresas deben desarrollar una sólida cartera de propiedad intelectual y mejorar sus capacidades de gestión de la propiedad intelectual y de planificación empresarial antes de solicitar financiación. Además, considera necesario reforzar la valoración de la propiedad intelectual para que las instituciones financieras puedan evaluarla con mayor precisión y confianza
Por último, apuntan que debe tenerse en cuenta todo el proceso de financiación de la propiedad intelectual, con el fin de construir un ecosistema de financiación más coherente, eficaz y escalable.
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