Preocupación y alarma la que se vivió en la calle Pablo Iglesias, a la altura del cruce con Cabrales, por un perro atrapado en el alfeizar de una ventana. Según testigos que presenciaron la escena, el animal podría haber estado «más de media hora fuera«, aguardando junto al cristal cerrado y a una altura de cuatro pisos.
Tal fue el revuelo que se presentaron en el lugar la Policía Nacional que acordonó la zona por el riesgo de caída del perro y, posteriormente, la Policía Local. El can, de tamaño medio, se encontraba solo en el domicilio y con acceso a la terraza que da al cruce entre Pablo Iglesias y Cabrales. Presuntamente, saltó hasta el muro que da al exterior y caminó por un estrecho alfeizar hasta la ventana contigua, donde se quedó esperando.
Durante varios minutos, el animal estuvo afuera y, por suerte, junto a la ventana que tenía un hueco más grande y en el que podía esperar sentado. Con los agentes presentados sobre el terreno, pudieron contactar con el dueño del animal, que acudió con rapidez hasta el domicilio. Subió al piso y pudo rescatar por la terraza, quedando todo el suceso en un susto en el que no hubo que lamentar víctimas humanas ni animales.















