Los mercados amanecen con máxima cautela este martes a medida que se agota el plazo fijado por Trump para alcanzar un acuerdo de paz con Irán. Los parqués reanudan la actividad tras el parón de Semana Santa este martes en medio de temores de una grava escalada que podría producirse en cuestión de horas en Oriente Próximo, mientras el cierre del estrecho de Ormuz ejerce una presión cada vez mayor sobre el suministro energético mundial.
El inquilino de la Casa Blanca ha prometido destruir la infraestructura energética y los puentes de Irán este martes si no se alcanza un acuerdo de paz antes de las 20.00 horas de Washington (las 2.00 de la madrugada, hora peninsular). El mandatario ha amenazado con «destruir todos los puentes de Irán antes de las 12 de la noche de mañana» y ha añadido que las centrales eléctricas de Teherán «arderían, explotarían y nunca volverían a utilizarse».
Al calor de esta noticia, el barril de Brent, la referencia del Viejo Continente, vuelve a situarse esta mañana por encima de los 111 dólares tras subir un 1,5%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) —el índice de referencia norteamericano— avanza con más fuerza y se sitúa en los 115 dólares. «Me refiero a una demolición total antes de medianoche, y se llevaría a cabo en un plazo de cuatro horas, si quiséramos», ha concluido el presidente de Estados Unidos.
No obstante, las bolsas en Europa amanecen ligeramente en verde después de que Trump declarara este lunes que las negociaciones con Irán «van bien». El Ibex 35 avanza un leve 0,30% a inicios de su sesión y resiste girar a la baja, mientras que la Bolsa de Fráncfort sube un 0,6%, París un 0,46%, y Milán, un 0,53%. El índice de referencia de Londres también avanza un 0,14% en la apertura de la sesión.
Además, el clima de aversión al riesgo también ha lastrado al oro, considerado tradicionalmente un activo refugio, que ahora cotiza a 4.669 dólares por onza troy, lejos de sus máximos históricos de 5.300 dólares. Esta nueva fase del conflicto, que contraviene los Convenios de Ginebra, intensifica la preocupación de los inversores por las infraestructuras energéticas.
«Este es un mercado que se mueve al ritmo de los titulares», ha afirmado Josh Gilbert, analista de mercados de eToro. «Lo vimos el lunes, cuando las noticias sobre un posible acuerdo de alto el fuego de 45 días hicieron subir las acciones y bajar el petróleo. Pero la retórica de Trump sobre la destrucción de las infraestructuras iraníes volvió a cambiar el rumbo del mercado».














