En las manos de un juez con pasado tinerfeño y que fue clave en dos descensos de la UD (2000 y 2004). El técnico del Dépor Antonio Hidalgo (Granollers, Barcelona, 47 años) juega un papel clave en la finalísima del manicomio del Abanca Riazor para la UD (17.30 horas, TVC). Enemigo acérrimo que pugna por el título de Segunda con el Racing y no regalará nada a los grancanarios. El atacante gaditano Luismi Cruz jugó dos cursos en el Tete (23-24 y 24-25).
Hidalgo festeja el ascenso con el Tenerife con Rafa Benítez. / LA PROVINCIA / DLP
Mantendrá un pulso de titanes con Luis García Fernández, en esa particular partida de ajedrez en la banda. Hidalgo tiene un número importante de batallitas contra Las Palmas en su ciclo de jugador. Se midió en 18 ocasiones a la UD -de 1999 a 2015 como el rival más propicio en su carrera profesional- con un balance de cinco victorias, seis empates y siete derrotas.
De los 18 pulsos contra los pío pío, cuatro fueron con la elástica del Tenerife y no conoció la derrota: dos victorias y dos igualadas.
En la formación tinerfeña, alcanzó los 160 pulsos en siete temporadas en dos ciclos -de 2000 a 2005 con un ascenso a Primera y un descenso, así como de 2010 a 2012◘con otro descenso a 2ª B-.
Abrió la puerta del infierno a la UD en el curso 01-02 con el derbi en el tanto de Marioni en el Insular (5 de mayo de 2002 en la disputa de la penúltima jornada). Ese clásico canario, con el duelo Fernando Vázquez-Javi Clemente, era una final por la salvación. Con los chicharreros ya virtualmente descendidos, aquel (0-1) activó el funeral amarillo. En la siguiente y última jornada, Las Palmas empató en Anoeta ante la Real (1-1) y certificó el descenso con los chicharreros y el Real Zaragoza. El plantel amarillo no estaba al día y esos problemas de liquidez de la entidad resultaron fatales, más allá del empujón de Hidalgo y el derbi maldito de Marioni. Luego empató en el Heliodoro en 2003 (0-0) y llegó otro capítulo de tensión con Trotta y José Antonio. Ya en la 03-04, en Siete Palmas no pasó de la igualada con Juan Manuel Rodríguez en el banquillo pío pío y David Amaral en el tinerfeño. Pero fue en el derbi de la segunda vuelta, el que mandó a los amarillos a Segunda B.
Con Martín Marrero en la dirección técnica, el Tete se impuso (2-0) en el derbi de las natillas. Raúl Martín y La Plagia hicieron los tantos blanquiazules a una UD que estaba entrenada por David Vidal. Fue destituido y llegaría Stambouli, que no debutaría. El cuadro amarillo descendió finalmente con Tino Luis a la categoría de bronce.
Se llevó una manita
En marzo de 2014, Hidalgo se llevó cinco en el Gran Canaria como centrocampista del Sabadell (5-0) cuando Lobera dirigía a los amarillos. Tras llevar las riendas del club arlequinado, así como del Sevilla Atlético, Huesca y Dépor, el ascenso en la última jornada en Valladolid es la mayor conquista del barcelonés. Con la UD en su punto de mira, este viejo enemigo saca el mazo. Derbi de Marioni, derbi de las natillas y un pasado tinerfeño.
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