El Fabril de Manuel Pablo ha sido una roca indestructible en esta segunda vuelta y esa fortaleza le ha convertido en líder destacado y candidato firme que camina hacia Primera RFEF. Cuenta, tras 17 jornadas sin perder, los días para jugar en la categoría en la que estaba el primer equipo hace menos de tres años. El primer contrincante que se interpone en su camino es el Burgos Promesas (Domingo, 17.00 horas, FCPlay), un conjunto de zona de descenso y a día de hoy a dos partidos del puesto de play out. Una situación desesperada con la que tienen que jugar los blanquiazules. El Fabril cuenta con seis puntos de ventaja que podrían ser nueve si gana en Burgos. En una semana, en Riazor ante la UD Ourense, no dependería de sí mismo, pero casi, para ser de Primera RFEF.
El filial, ya sin Bil y reforzado por Noé tras cumplir sanción, llega realmente tocado por las bajas, aunque esa capacidad que ha mostrado durante toda la temporada para reinventarse y para aprovechar una plantilla muy versátil han aminorado su impacto. No estarán los lesionados Damián Canedo, Vilela, Manu Ferreiro, Garrido, Pablo Cortés y Hugo Ríos, con molestias en una rodilla. Tampoco podrá contar con Mario Nájera, sancionado tras ver la tarjeta roja ante el Lealtad en el penúltimo partido del segundo equipo blanquiazul.
Manuel Pablo da rienda suelta a la ambición: «No les voy a quitar la ilusión ni las ganas. Nos tenemos que centrar en que no decaigan los entrenamientos y en no ver las cosas negativas como un muro».










