El Gobierno de Aragón tiene marcado en rojo en el calendario el próximo 12 de agosto, día en el que tendrá lugar el eclipse total de sol. La comunidad es uno de los puntos de referencia para observarlo y desde la DGA ya está avanzando en un trabajo previo de planificación y coordinación para anticipar y gestionar los posibles efectos del eclipse.
Dado que se trata de un fenómeno excepcional que puede provocar «una alta concentración de personas» en distintos puntos del territorio, se requiere la implicación y colaboración de todas las instituciones. Según ha explicado este viernes el director general de Interior y Emergencias, Miguel Ángel Clavero, el objetivo es anticiparse a los riesgos asociados a la movilidad, la atención sanitaria, los incendios forestales, las comunicaciones y la protección del medio natural, especialmente en un contexto de verano y de posible afluencia a entornos rurales con capacidad limitada.
Para ello, el Gobierno de Aragón ha constituido un grupo de trabajo interdepartamental, liderado por Protección Civil. En este grupo participan, entre otros, los departamentos y servicios competentes en materia de sanidad, carreteras y movilidad, medio ambiente, educación, universidad, turismo y administración local. Se trata, en la medida de lo posible, de detectar las posibles amenazas en los planos de movilidad, medioambiente, comunicaciones y sanidad.
El director general de Interior, Miguel Ángel Clavero, durante su comparecencia relacionada con el eclipse total de sol. / GOBIERNO DE ARAGÓN
En este marco de trabajo, el Ejecutivo autonómico ha comenzado ya a identificar algunos puntos de observación que reúnen condiciones adecuadas de seguridad, accesos y capacidad de acogida. Entre los primeros emplazamientos analizados y seleccionados como puntos de observación oficiales se encuentran Calamocha, MotorLand (Alcañiz), Javalambre, Cariñena, Épila y Monreal del Campo.
Para la selección de estos puntos se han fijado unas pautas de máxima visibilidad y un aforo de entre 5.000 y 15.000 personas, además de una situación geográfica que los sitúe a menos de 10 kilómetros de las vías principales de movilidad. Las zonas elegidas estarán disponibles desde la noche del 10 de agosto a la del 13 de agosto y contarán con áreas de información, restauración, sanidad, seguridad, servicios y residuos, así como una carpa de divulgación.
Ello no excluye otros municipios del territorio que, de momento, están en la recámara: Albalate del Arzobispo, Gallur, Belchite, La Almunia, Valdelinares y Argente.
Entre 250.000 y 400.000 visitantes
Clavero ha subrayado que existe un trabajo técnico que requiere tiempo y coordinación institucional, ya que las decisiones que se adopten afectan directamente a la seguridad de las personas. En este sentido, ha señalado que la comunicación pública se irá ajustando al avance real de los trabajos, evitando mensajes precipitados o alarmistas pero trabajando en una planificación estratégica que maneja unas previsiones de entre 250.000 y 400.000 visitantes, una cifra que, no obstante, «es imposible precisar», por lo que se incide en la prevención desde todos los departamentos y grupos de trabajo.
La planificación ante el eclipse parte de una premisa realista: Protección Civil y los servicios de emergencia cuentan con recursos limitados, como ocurre en cualquier territorio. Por este motivo, el Gobierno de Aragón trabaja en la identificación y ordenación de espacios preparados, con capacidad real de acogida, accesos adecuados y posibilidad de prestar servicios básicos, con el objetivo de orientar los flujos de visitantes y evitar situaciones inasumibles.
En este contexto, Clavero ha recalcado la importancia de la corresponsabilidad institucional. La gestión de un fenómeno de estas características requiere la implicación coordinada de ayuntamientos, comarcas, diputaciones, entidades de apoyo como Cruz Roja y, en el ámbito de sus competencias, de la Administración General del Estado y la Delegación del Gobierno en Aragón.
Información rigurosa y progresiva
El Gobierno de Aragón continuará trasladando la información de forma progresiva, rigurosa y coordinada, diferenciando entre medidas en estudio y actuaciones ya aprobadas, con el objetivo de ofrecer certezas a la ciudadanía y evitar expectativas irreales o alarmas innecesarias.
«Planificar, ordenar y establecer límites claros es la mejor forma de proteger a las personas, a los municipios y al territorio ante un fenómeno excepcional», ha explicado el director general de interior y Emergencias.
Por eso es imprescindible priorizar y concentrar los recursos allí donde pueden garantizar una respuesta segura y eficaz, evitando situaciones inasumibles y concentraciones improvisadas. Este trabajo solo es posible desde la coordinación y la corresponsabilidad de todas las instituciones implicadas. «El mayor riesgo no es el eclipse, es la improvisación», ha concluido Clavero.















