- Misión del CNI y la Oficina Nacional de Seguridad
- Habilitación Personal de Seguridad y niveles clasificados
- Declaración Personal de Seguridad y investigación del CNI
- Contenido del formulario de la HPS
- Investigación de conexiones y vulnerabilidades
- Criterios de evaluación para la HPS
- Estadísticas y tendencias de la Habilitación Personal de Seguridad
- Concienciación y formación en seguridad de información clasificada
Misión del CNI y la Oficina Nacional de Seguridad
La Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del Centro Nacional de Inteligencia establece en el artículo 4. f) que una de las misiones del CNI es “velar por el cumplimiento de la normativa relativa a la protección de la información clasificada”, no sólo la suya, sino la de toda la administración.
Video del CNI. Este año celebran su 20 aniversario pic.twitter.com/mdgYEKlh5u
— Antonio (@AntonioIntel) March 8, 2022
Para ello existe desde 1983 la Oficina Nacional de Seguridad (ONS). Es el órgano de trabajo de la directora del CNI en su función de Autoridad Delegada para la Seguridad de la Información Clasificada originada por la OTAN, la UE y la Agencia Espacial Europea.
Tiene la misión de proteger la información clasificada mediante la habilitación de personas, empresas y organismos y la acreditación de sistemas TIC [tecnologías de la información y la comunicación] en los que se maneja dicha información.
Habilitación Personal de Seguridad y niveles clasificados
Para que un funcionario o empleado público, y también un trabajador de una empresa que trabaje para la administración, pueda acceder a información clasificada, debe contar con una Habilitación Personal de Seguridad.
Es un documento que certifica que puede acceder a cierto nivel de información clasificada. Actualmente los niveles en España son (de menor a mayor) Difusión limitada, Confidencial, Reservado y Secreto.
Hay también niveles homologables de la OTAN, así como ciertas acreditaciones específicas para ámbitos concretos.
Declaración Personal de Seguridad y investigación del CNI
Los militares, funcionarios de ciertos ministerios y en ciertos puestos, así como los miembros del CNI y de los servicios de información, tienen que realizar una Declaración Personal de Seguridad.

Han de rellenar unos formularios de la Oficina Nacional de Seguridad en los que desnudan parte de su vida privada.
Con ellos el CNI investiga su vida, y concluye si esa persona es de fiar, y puede acceder a información clasificada, o si en su vida hay elementos sospechosos y se le debe denegar el uso de esos documentos sensibles.
El Informe Anual de Seguridad Nacional de 2025 revela que durante el año pasado “se ha potenciado el número de comprobaciones de seguridad sobre el personal con HPS en vigor, para verificar que las condiciones actuales del habilitado continúan cumpliendo los requisitos para disponer de HPS”.
Y es que los agentes del CNI en la Oficina Nacional de Seguridad no sólo investigan al personal cuando solicitan la HPS.
También se hacen revisiones para confirmar que esa persona sigue estando limpia de sospechas, y que desde que se le concedió la Habilitación Personal de Seguridad no ha iniciado relaciones personales sospechosas, ni ha desarrollado vulnerabilidades.
Contenido del formulario de la HPS
En la Declaración Personal de Seguridad que revisa la Oficina Nacional de Seguridad, a los solicitantes se les pide que identifiquen a sus parejas estables pasadas: nombre y apellidos, nacionalidad, las fechas en las que duró la relación, y el grado de vinculación que siguen manteniendo.
Más de una página del formulario se dedica a “datos de su pareja actual”. Ahí tienen que informar sobre el trabajo de su pareja, nacionalidad, dar su número de teléfono y correo electrónico, explicar dónde trabaja y dónde ha trabajado, dónde vive y dónde ha vivido, qué estudió…
Deben asimismo informar sobre sus propias estancias en el extranjero de duración superior a tres meses en los últimos diez años, así como sobre relaciones o trabajos que haya tenido con gobiernos extranjeros, organizaciones o programas internacionales o multinacionales.

Investigación de conexiones y vulnerabilidades
En la Oficina Nacional de Seguridad trabajan agentes del CNI. Se dedican a investigar todas esas circunstancias y conexiones personales del solicitante de la Habilitación Personal de Seguridad.
En esa investigación se buscan conexiones con potencias extranjeras, con servicios de inteligencia, con grupos radicales u hostiles a España: bien del solicitante, bien de personas de su entorno más cercano.
También se comprueba si esas personas tienen vulnerabilidades que puedan ser utilizadas como chantaje por parte, por ejemplo, de servicios de inteligencia extranjeros con interés en obtener información sensible del ministerio, organismo o empresa en el que trabaja esa persona.

Criterios de evaluación para la HPS
Por eso los solicitantes de la Habilitación Personal de Seguridad deben dar explicaciones sobre los siguientes puntos:
1. Existencia de algún antecedente o proceso judicial, aunque sea leve y en el pasado.
2. Relación con grupos radicales o terroristas.
3. Relación con personas de países que no sean miembros de OTAN / UE o con gobiernos / servicios de inteligencia extranjeros.
4. Pertenencia a organizaciones en contra del orden constitucional de España o que impidan las libertades y derechos de los demás.
5. Existencia de dificultades económicas o deudas con la Administración Pública.
6. Consumo de alcohol/drogas o existencia de trastornos emocionales.
7. Aspectos susceptibles de ser usados como objeto de presión.
8. Infracción de normas de seguridad o del manejo de sistemas de información y comunicación.
9. Cualquier aspecto no contemplado y que considere que pudiera afectar a la seguridad de la información clasificada.
Si no detallan esas cuestiones, y se les descubren en la investigación, probablemente les denieguen la Habilitación Personal de Seguridad. Y si las explicaciones no despejan las dudas, también.
Estadísticas y tendencias de la Habilitación Personal de Seguridad
Según los datos de la Oficina Nacional de Seguridad, a fecha de 1 de enero de 2026 España contaba con 114.162 personas y 708 empresas habilitadas, en distintos grados, para acceder a información clasificada.
Un año antes, a 1 de enero de 2025, eran 103.561 personas y 634 empresas.
“Los datos correspondientes a 2025 reflejan un marcado incremento en la concesión de HPS, por encima del 10%. Las necesidades de acceso a información clasificada han aumentado notablemente tanto en la administración pública como en el ámbito empresarial”, revela el informe.
Ese aumento tiene una explicación: “Señalar que una parte del volumen de solicitudes de HPS y, en especial, de las HSEM [Habilitaciones de Seguridad de Empresas] está directamente relacionada con el gasto público en los ámbitos de Defensa y Seguridad”, y por eso “se prevé que se mantenga la tendencia positiva en los próximos años”.
Confidencial Digital se puso en contacto con el Centro Nacional de Inteligencia para recabar más información sobre estas comprobaciones de seguridad que la Oficina Nacional de Seguridad aumentó en 2025.
Planteó preguntas como si ese aumento de las comprobaciones de seguridad sobre el personal con HPS se debió a alguna alerta concreta, lanzada por el CNI o por algún otro organismo, español o internacional, sobre posibles fugas de información o mal uso de documentos clasificados. El último agujero de seguridad reconocido por el CNI salió a la luz en 2023, cuando fueron detenidos dos miembros del centro bajo la acusación de haber entregado información clasificada a la inteligencia de Estados Unidos.
ECD también pidió datos de cuántas comprobaciones de seguridad realizó la Oficina Nacional de Seguridad en 2025; en qué ámbitos se realizaron esas comprobaciones (militares, otros empleados públicos, trabajadores de empresas privadas…); cuántas Habilitaciones Personales de Seguridad se revocaron fruto de estas investigaciones, y por qué motivos.
Desde el Centro Nacional de Inteligencia han respondido que no pueden contestar a ninguna de esas preguntas por las restricciones que marca la Ley 11/2002, de 6 de mayo, reguladora del Centro Nacional de Inteligencia.
El artículo 5.1 de esa ley establece que “las actividades del Centro Nacional de Inteligencia, así como su organización y estructura interna, medios y procedimientos, personal, instalaciones, bases y centros de datos, fuentes de información y las informaciones o datos que puedan conducir al conocimiento de las anteriores materias, constituyen información clasificada, con el grado de secreto, de acuerdo con lo dispuesto en la legislación reguladora de los secretos oficiales y en los Acuerdos internacionales o, en su caso, con el mayor nivel de clasificación que se contemple en dicha legislación y en los mencionados Acuerdos”.
El grado de Secreto es el más alto de la información clasificada en España. El CNI se acoge a este artículo para no dar datos sobre sus actividades.
Concienciación y formación en seguridad de información clasificada
Para proteger la información clasificada no sólo se llevan a cabo esos controles sobre el personal con Habilitación Personal de Seguridad.
También es fundamental la concienciación: convencer a quienes manejan información clasificada de la importancia de seguir todos los protocolos para evitar que se produzcan fugas de información sensible.
Por eso en 2025 “se ha continuado trabajando en la creación de una cultura de seguridad de la protección de la información clasificada, con un aumento en la formación y sesiones de concienciación”.
Personal de la Oficina Nacional de Seguridad, del CNI, impartió en 2025 sesiones de concienciación en organismos públicos, como el Ministerio del Interior y en la estructura de Guardia Civil, entre otros.
También se organizaron charlas en empresas de la industria de defensa: por ejemplo, en Navantia y Santa Bárbara, dos empresas clave que fabrican sistemas de armas para las Fuerzas Armadas, y por tanto susceptibles de ser objetivo de espionaje por parte de servicios de inteligencia extranjeros.














