Más de seis horas de visita y reuniones. Es el tiempo que permaneció ayer Kiat Lim en la ciudad deportiva de Paterna. El presidente del Valencia CF, hijo del máximo accionista del club Peter Lim, llegó a las instalaciones blanquinegras a las 11:30 del mediodía y se marchó del recinto a las 17:45 horas acompañado por Joey Lim, ya sin cargo en el club pero hombre de confianza de la propiedad.
El presidente, que no pisaba València desde el mes de diciembre con motivo de la Junta General de Accionistas, se reunió con el CEO de Fútbol Ron Gourlay y el técnico Carlos Corberán para valorar la situación del equipo y poner las primeras piedras de la planificación deportiva de la temporada 26/27 de forma personal ya que la relación telefónica entre ellos es fluida a pesar de la distancia con Singapur.
Kiat Lim, Gourlay y Corberán reforzaron la necesidad de incorporar cuanto antes al organigrama del club la figura del director deportivo/secretaría técnico. El presidente, el CEO de Fútbol y el entrenador se marcan como objetivo inmediato el fichaje de la nueva pieza de la estructura deportiva para acelerar la toma de decisiones en la planificación de la temporada 2026/27.
El club ultima la búsqueda de un director deportivo especializado en el mercado español que conozca el idioma y pueda descargar de responsabilidad al entrenador, implicado en este parcela en los últimos dos mercados ante la ausencia de dicha figura el club. Gourlay ya anunció el pasado 5 de febrero que en el plazo máximo de dos meses llegaría una figura con cargo «intermedio» entre Corberán, y él mismo. Un movimiento estratégico que Gourlay bautizó como «fase dos». La primera se completó con las incorporaciones del director de scountig, Lisandro Isei, y los especialistas en los mercados de Europa, Hans Gillhaus, y Sudaméricano, Andrés Zamora, el pasado mes de noviembre.
«Pensamos en cubrir un puesto de dirección que se encargue del mercado en España. El hacerlo en plena ventana de invierno no era el momento correcto, esto formará parte de la segunda fase, y será en uno o dos meses. Llenaremos esta vacante en un plazo de 30-60 días. Hemos hecho una infraestructura para ayudar al entrenador, que se ajuste a la filosofía del Valencia CF… Nos encontramos en fase de transición», decía Gourlay a principios de febrero. La planificación deportiva de la 26/27 se echa encima y el Valencia no puede esperar más.
Guido, caso aparte
El primer punto marcado en rojo en esa lista de tareas pendientes es la continuidad de Guido Rodríguez. El Valencia se prepara para atacar la operación, aunque de momento de la reunión no salió una primera propuesta de oferta. El club quiere que siga en el Valencia CF el próximo curso, pero debe darse prisa porque ya hay otros clubes que están atentos a su situación. Y no solo en Europa. Países como Arabia Saudí, Catar y también otros de Sudamérica aguardan atentos a su decisión.
La continuidad de Guido no admite dudas por la calidad y el caché del futbolista. El club entiende que por la dimensión del futbolista es una operación independiente a la llegada del director deportivo. El resto de ‘renovaciones’ son más complejas porque el entrenador, antes de dar una opinión, necesita conocer las alternativas que tiene el club encima de la mesa. Es decir, no se puede decir «no» por ejemplo a Eray Cómert o a Thierry Rendall sin saber si la alternativa propuesta en consenso por el club es mejor o peor.
De la Academia al Nou Mestalla
Durante su visita a Paterna, Kiat Lim siguió parte del entrenamiento del equipo, ha saludó a algunos futbolistas del primer equipo y miembros del cuerpo técnico de Corberán y visitó el resto de departamentos del reciento con especial atención a la Academia. Horas después el club anunció la destitución de Miguel Ángel Angulo como entrenador del Mestalla.
La próxima parada será el Nou Mestalla. La otra gran razón por la que Kiat Lim está de vuelta por la ciudad pasa por las obras del nuevo estadio. El Nou Mestalla se programó tras la concesión de las fichas urbanísticas por parte del Ayuntamiento de València para el verano de 2027 y el presidente desea comprobar los avances en la construcción de la obra.












