La salud mental está en boca de todos, y es que en los últimos años se ha roto ese tabú que había impuesto en la sociedad y ahora todos somos conscientes de que el bienestar psicológico es un pilar fundamental en la vida, igual que la nutrición saludable o el ejercicio físico.
Fernando Mora, un reconocido psiquiatra y divulgador de contenido de bienestar mental por redes sociales, acudió al pódcast ‘Tengo Un Plan’ para revelar algunos de los aspectos más relevantes en cuanto a prevención y cura de trastornos psicológicos y psiquiátricos. Uno de los temas que trataron fue el del diálogo interno.
Todos nos hablamos a nosotros mismos a lo largo del día para tomar cualquier decisión o para valorar lo que nos ocurre. Sea para temas positivos o negativos, el diálogo interno siempre está presente, pero el problema llega cuando la gran mayoría de veces ese diálogo es negativo o pesimista.
En caso de que esa negatividad sea puntual o muy sutil, no debería suponer ningún tipo de problema a largo plazo. Sin embargo, hay personas que no pueden controlarlo y en cada error que cometen se auto insultan por dentro o no dejan de hacer mella de su equivocación, en vez de buscar una solución para mejorar.

La ‘técnica del espejo’ como solución
Mora relató de la siguiente forma qué significa el diálogo interno: «La persona con la que más hablamos a lo largo del día es con nosotros mismos, el diálogo interno es tremendo para la salud mental. Todos los profesionales en psicología coincidimos en eso, y es que muchas veces somos nuestro peor enemigo».
La mayoría de pacientes no son conscientes de la gravedad de su problema interno hasta que no llegan a consulta, cuando realmente ven la dureza con la que se hablan. Ante ello, el psiquiatra tiene muy claro cómo se debe actuar: «A los pacientes les suelo proponer la técnica del espejo, que consiste en ponerse delante del espejo y hablarte a ti mismo como te estabas hablando internamente. No les sale».
De igual forma, también se puede ejecutar la técnica con una foto propia de cuando el paciente era pequeño: «Les digo que hagan lo mismo con esa foto, a ver si le hablan con la misma dureza, y es imposible», sentenció.
El experto terminó su intervención al asumir que la única fórmula para mejorar es «hablarse con cariño, como si hablaras a alguien a quien quieres, como si le estuvieses dando un consejo».










