Por si quedaba alguna duda el Bayern Múnich demostró hoy a Europa que es un serio candidato a ganar la Champions League al liquidar al Atalanta en octavos de final con una goleada de escándalo (1-6). ¿Cuántos marcó Harry Kane? Ninguno porque Vincent Kompany le dejó en el banquillo tras ser baja el viernes ante el Borussia M’gladbach por un golpe en el gemelo.
Pese a la ausencia del crack inglés, el Bayern logró uno de los triunfos más abultados de su historia europea y alcanza los 134 goles (28 en Champions) desde el inicio de la temporada. El partido del próximo miércoles en Múnich será un mero trámite y los bávaros ya esperan rival en cuartos: Real Madrid o Manchester City.
Un rodillo demoledor
El Atalanta quiso plantearle batalla al Bayern con sus mismas armas pero muy pronto se dio cuenta que, tras la proeza de eliminar en el playoff a otro equipo alemán, el Borussia Dortmund, no podía competir ante un rodillo demoledor en todas las facetas del juego: movimiento rápido de balón, presión asfixiante y pegada descomunal.
Marco Carnesecchi resistió como pudo los primeros embates, pero no contaba con el despiste generalizado de su defensa en el 0-1 al permitir que Serge Gnabry recibiera solo en corto un saque de esquina de Michael Olise y que Josip Stanisic empujara a placer el balón que le puso por bajo (12′).
Olise lidera la goleada
Un grave error de marcaje del que intentó reaccionar el Atalanta con un par de subidas de Davide Zappacosta por la derecha que a punto estuvo a punto de aprovechar Gianluca Scamacca, pero el Bayern, de la mano de Olise y Gnabry, apenas necesitó de media hora para destrozar al rival.
Olise marcó el 0-2 tras recibir en el vértice del área de Dayot Upamecano, conducir el balón por la frontal hasta hacerse un espacio ante Lorenzo Bernasconi y clavarlo junto al poste con su gran calidad (22′).
Gnabry se apunta
Solo tres minutos después Olise se vistió de asistente. Controló un envío en largo del meta Jonas Urbig, relevo del lesionado Manuel Neuer, y puso una asistencia de lujo a Gnabry, quien llegando desde atrás se plantó ante Carnesecchi y definió (25′).
El 0-3 no aplacó la voracidad de un Bayern, afiladísimo en la definición y sin compasión de un Atalanta totalmente abatido. Carnesecchi tapó los remates de Nico Jackson y Gnabry, quien puso fin a una primera parte abrumadora con un disparo que devolvió el larguero.
Davies y Musiala entran pero no acaban
Kompany se permitió el lujo de dejar en la caseta a Gnabry y Konrad Laimer para dar paso a Jamal Musiala y Alphonso Davies, ambos necesitados de minutos pero que no acabaron el partido, sin que el Atalanta diera el menor síntoma de reacción y siguiera siendo victima de un asedio continuo.
En una contra perfectamente ejecutada, Davies conectó en el área con Luis Díaz, quien de tacón dejó el balón para que Nico Jackson pusiera el 0-4 por bajo (52′).
ATALANTA
BAYERN MÚNICH
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Atalanta: Carnesecchi; Hien, Kolasinac (Ahanor, 55′), Bernasconi; Zappacosta (Bellanova, 67′), De Roon, Pasalic, Zalewski (Musah, 55′); Sulemana (Samardzic, 73′), Krstovic; Scamacca (Djimsiti, 46′)
Bayern Múnich: Urbig; Stanisic (Guerreiro, 86′), Upamecano, Tah, Laimer (Davies, 46′) (Bischof, 71’); Kimmich, Pavlovic (Goretzka, 68′); Olise, Gnabry (Musiala, 46′), Luis Díaz; Nico Jackson
Goles: 0-1 Stanisic (12′), 0-2 Olise (22′), 0-3 Gnabry (25′), 0-4 Jackson (52′), 0-5 Olise (64′), 0-6 Musiala (67′), 1-6 Pasalic (93′)
Árbitro: Espen Eskas (Noruega). Amarillas a Laimer (39′), Olise (77′), Musah (83′), Kimmich (84′)
Espectadores: 22.988 en el New Balance Arena
El Bayern tiene en su ADN competir hasta el final y siguió buscando más goles. El quinto, calcado al 0-2, fue obra de Olise con otra magistral ejecución (64′) y el sexto, de Musiala al empujar a boca de gol una asistencia de Nico Jackson, que volvió a sustituir con nota a Kane.
Pero la gran noche del Bayern no acabó bien ya que Davies se retiró llorando tras sufrir de forma fortuita una nueva lesión, esta vez muscular, que se suma a la rotura del ligamento cruzado de rodilla de hace un año y que le mantuvo siete meses de baja.
Además, Musiala también se retiró en el añadido, con los cambios consumidos, por un problema físico antes de que el Atalanta, por medio de Milan Pasalic, lograra el gol del honor al empujar un balón en la línea que había quedado muerto al chocar Urbig con Nikola Krstovic. El meta alemán también acabó ‘tocado’. Pese a la paliza, la afición del Atalanta despidió a lo grande a su equipo.














