Las Federaciones españolas de natación, voleibol y rugby coincidieron en la necesidad de obtener más recursos para seguir creciendo y organizar eventos internacionales, este miércoles en las jornadas organizadas por la Federación Española de Hockey. Unas jornadas en las que el presidente de la Real Federación Española de Voleibol (RFEVB), Felipe Pascual, puso como modelo la final a ocho de la Copa del Rey de Voleibol, que se organizó el pasado fin de semana en La Fuente de San Luis con objeto de impulsar deportes más allá del fútbol, el baloncesto o el tenis en España.
Felipe Pascual, presidente de la RFEVB, señaló la importancia de generar eventos como la Copa de Rey, disputada en València entre jueves y domingo. Una final entre ocho equipos que generó importantes ingresos para la federación y, lo más relevante, visibilidad del deporte.
Récord de asistencia en 37 años
La Fonteta de València rompió el domingo el récord de asistencia a un partido de la Copa, que tenía 37 años de vigencia. Los 6125 personas presenciaron la final del torneo entre el Conectabalear CV Manacor y el CV Melilla superaron en más de mil espectadores el mejor registro anterior, según la Federación Española de Voleibol. En concreto, esos más de seis mil espectadores presentes en el pabellón municipal de la Fuente de San Luis rebasaron los 5000 aficionados que en 1989 presenciaron la final de la Copa en el Centro Insular de los Deportes de Las Palmas de Gran Canaria entre el CV Guaguas y el CV Palma, con triunfo para el conjunto canario.
La Copa se despidió de la edición celebrada en València con un ambiente festivo tanto en la pista como en las gradas. En las gradas de la Fonteta se pudo ver a seguidores de los equipos participantes en la Copa del Rey, quienes acompañaron a los aficionados del Manacor y del Melilla.
En la final estuvieron presentes el presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes; el director general de deportes de la Generalitat Valenciana, Luis Cervera; el presidente de la Diputació de València, Vicente Mompó; la concejala de deportes del ayuntamiento de València, Rocío Gil; y el presidente de la Real Federación Española de Voleibol, Felipe Pascual, entre otros.
Crecimiento, a través de la base
Precisamente, Pascual hizo alusión ayer al crecimiento del voleibol en España a través del trabajo de base: «Los niños están llevando a sus padres a ver voleibol a los pabellones y el trabajo de base poco a poco está llegando gracias al gran trabajo que realizan los clubes».
Repaso al estado de salud de las federaciones
Por otro lado, el presidente de la Real Federación Española de Natación (RFEN), Fernando Carpena, y el director general de la Federación Española de Rugby (FER), Txus Mardarás, repasaron también la actualidad de sus respectivas instituciones.
Para Carpena, el éxito de la federación de natación pasa por la «inclusión e integración» del deporte base, además de conseguir un equilibrio económico porque tienen que «optimizar los pocos recursos» de los que disponen. «Necesitamos conseguir instalaciones para desarrollar nuestro deporte. Con el Mundial de 2031 hemos tirado la toalla porque no tenemos los apoyos suficientes ni las instalaciones necesarias», destacó Carpena.
Mardarás, director general de la Federación Española de Rugby, coincidió con los otros dos ponentes en la necesidad de organizar grandes eventos para generar una fuente de ingresos. «Tenemos que poner el foco en organizar grandes eventos a nivel internacional, como en el Metropolitano ante 50 000 personas, pero sin perder el foco en la necesidad de apoyar a todas nuestras categorías y deportistas de élite», dijo.
Durante el acto se resaltó la relación de las federaciones nacionales con las territoriales, muchas veces compleja, por el «conflicto de intereses» que hay entre ellas. «La federación de rugby aplica todos los recursos a las categorías de alto rendimiento, por el gasto que conllevan todos los equipos y deportistas», comentó su director general.
Carpena, Pascual y Mardarás coincidieron en que el día que estas federaciones estén en una buena situación económica, todo se alineará y fluirá entre las nacionales y territoriales.














