Nare le ha echado en cara a Sahin su falta de valentía cuando más lo necesitaba. Entre lágrimas y recuerdos, ella le ha recordado que debieron huir juntos hace tiempo, pero Sahin prefirió quedarse a cuidar de su madre y su hermana tras la entrada de su padre en la cárcel. «Jamás actuarías como Cihan», le ha dicho Nare, comparando su cobardía con su hermano.
Para ella, Sahin siempre ha puesto a su familia por delante de su felicidad, y ahora es demasiado tarde para lamentarse. Justo cuando él intentaba convencer a Nare de que su marido no es un buen hombre y que solo se casó por despecho, Ozkan ha irrumpido a gritos en la habitación. ¡No ha podido soportar ver a su mujer con otro!
Entre empujones y amenazas, los dos hombres se han enzarzado en una pelea que ha obligado a intervenir a los enfermeros. Ozkan, fuera de sí, ha exigido saber qué hacía Sahin allí, mientras la situación se volvía incontrolable.
Nare tiene claro que su única prioridad ahora es su bebé y la felicidad que espera alcanzar lejos de los conflictos de hombres que no saben amarla sin poseerla.















