El sector hotelero alicantino firmó el año pasado su segundo récord consecutivo al lograr la mayor cifra de clientes y pernoctaciones de su historia, pese al descenso de los viajeros nacionales y del tropezón registrado en el último mes del año. Y lo hizo, además, con unos buenos niveles de rentabilidad, gracias a un nivel de ingresos por habitación también desconocidos hasta el momento.
En total, a lo largo del año pasado los establecimientos de la provincia alojaron por primera vez más de cinco millones de personas, en concreto, 5.060.305, lo que supone un incremento del 4,4 % sobre las cifras del ejercicio anterior, de acuerdo con los datos facilitados por el INE.
Unos clientes que pasaron una media de 3,75 noches en su destino, lo que se tradujo en 18.968.162 pernoctaciones, un 2,2 % más. Se trata del mayor volumen de la serie histórica y consolida a Alicante como el sexto mayor mercado hotelero del país, sólo por detrás de Baleares, con 63,6 millones de pernoctaciones; Las Palmas, con 45,2 millones; Barcelona (34,6); Madrid (27,6); y Málaga (22,1).
De esta forma, el grado de ocupación por habitaciones disponibles se situó en el 72,09 %, ligeramente por debajo del registrado el año anterior, del 72,36 %, por el mayor volumen de oferta. Es decir, de hoteles que permanecieron abiertos a lo largo del año.
Más rentabilidad
Este aumento del volumen de habitaciones vendidas vino acompañado, además, de una mejora de la rentabilidad de los establecimientos, lo que refleja el buen momento que atraviesa este negocio. En este caso, el INE solo facilita datos anuales por comunidades autónomas, aunque la evolución del conjunto de la autonomía supone un buen reflejo de lo que ocurre en la Costa Blanca.
La tarifa media diaria por habitación se situó en 105,4 euros, un 3 % más que en 2024 y hasta un 37 % más de lo que cobraban los establecimientos antes de la pandemia, en 2019. Un dato que da cuenta de cómo ha afectado a los precios, tanto el aumento de demanda, como los mayores costes que deben soportar los hoteles.
Un hotel en Benidorm. / David Revenga
Pero todavía más significativo en la evolución del RevPar, el indicador que mide los ingresos que realmente se han obtenido por habitación disponible, el que más fielmente recoge la rentabilidad de los alojamientos. En este caso, a lo largo del 2025 el RevPar se situó en 73,9 euros, un 3,3 % más que en 2024 y hasta un 41,5 % más que en 2019.
Con todo, estos buenos datos no ocultan los problemas que han empezado a detectar los hoteles y que sus representantes ya han empezado a poner de manifiesto en foros como la pasada feria de Fitur. Entre ellos, la caída de las ventas en el mercado nacional.
Y es que, mientras que las pernoctaciones de los clientes extranjeros aumentaron un 6,2 %, las contratadas por los españoles retrocedieron un 3,3 %, debido a la pérdida de poder adquisitivo que se ha producido entre las familias del país en los últimos años por la inflación, sumado a unas tarifas más caras.
Por lo general, las primeras lograron compensar sobradamente a las segundas, pero el pasado mes de diciembre el empuje del mercado internacional ya no fue suficiente para evitar la caída. Así, en el último mes del año se contabilizó un descenso del 1,18 % en el volumen de contratación.
Benidorm concentra el 60 %
En cuanto a la distribución en el interior de la provincia, Benidorm sigue acaparando alrededor del 60 % de todas las pernoctaciones hoteleras de la provincia, con un total 11.560.515 el año pasado, y 2.442.054 viajeros. Eso sí, la capital turística de la Costa Blanca acusa en mayor medida la pérdida de terreno en el mercado nacional.














