El folk alternativo y el blues experimental se hacen este domingo 25 de enero con el escenario de Talleres Palermo en Las Palmas de Gran Canaria con el concierto de Guayete, la propuesta del artista y compositor canario Guillermo del Nero que aúna estos estilos en compañía del también músico José Medina, del grupo Atlántida, que lo acompañará sobre las tablas con acordeón, banjo y piano a partir de las 13.00. Una cita musical íntima acompañada de vermú para sumergirse en un universo sonoro que conecta con la tierra y el imaginario isleño.
Del Nero tuvo de adolescente alguna banda en la capital grancanaria y luego se mudó a Inglaterra. Allí bebió de la música en inglés y con esas influencias compuso el EP de estudio, First Wailings, bajo el nombre artístico de Don Greeno. Ahora, a sus 29 años y tras pasar por festivales como el Lava Circular o el circuito Open Folk de Madrid, su proyecto toma un nuevo camino desde la isla de Gran Canaria, a la que retornó hace cuatro años -como tantos otros canarios- tras el confinamiento y la pandemia.
«Volví a escuchar música que se hacía aquí en la isla, a artistas locales. También a leer más literatura en castellano. Las influencias me llevaron por ahí. Cambié de nombre porque no quería sacar cosas en español junto con las cosas que ya había sacado previamente en inglés. Para mí era otro proyecto», explica.
Más «minimalista»
En sus palabras, esta nueva propuesta es más «acústica» y «minimalista», ya que ha pasado de tocar con una banda, a estar en solitario. «El formato es más orgánico, tiene mejores arreglos, es más sencillito», recalca en alusión al concierto de este domingo.
Durante la actuación, el público podrá disfrutar de un repertorio que incluye tanto temas inéditos como canciones que ya vieron la luz en redes sociales y plataformas digitales. Sea como sea, será la primera vez que el artista interprete sus nuevas composiciones en directo, canciones en las que aparece como tema recurrente «el imaginario canario o isleño» y que son como un puente tendido a la introspección, «como buscando una serenidad interior más personal, más emotiva», tal y como explica el músico canario.
En esta búsqueda, el proceso creativo de Del Nero huye de rituales cerrados. La composición aparece en cualquier momento, como un acto cotidiano impulsado por la presencia constante del instrumento. «Siempre tengo una guitarra por casa y me pongo a tocar a cualquier rato del día», confiesa. «Si veo que me sale alguna progresión o alguna armonía interesante que me cautiva, juego un poco con ella y a lo mejor sale una melodía o, al cabo de un par de días, me sale un verso y con eso se van formando las canciones», añade.
A la hora de crear, entre sus referentes musicales se cuelan nombres de la escena local como el del cantautor Fajardo, el ya mencionado grupo de folclore Atlántida o el proyecto Pleito, de la saxofonista Alba Gil Aceytuno. Por otro lado, en la literatura, mira hacia autores canarios como Agustín Millares Cubas o Agustín Espinosa. No es casual que el propio nombre de Guayete nazca de un cuento de Millares, un guiño que resume bien esa búsqueda de raíces desde un lenguaje contemporáneo.
Desde su regreso a la Isla, Del Nero ha observado una escena musical independiente cercana y acogedora, aunque reconoce que los espacios para mostrar el trabajo siguen siendo limitados: «Están un poco limitados, me gustaría que hubiera más opciones», admite, al tiempo que valora el carácter familiar del circuito local y la facilidad para tejer redes entre los diferentes artistas emergentes que lo forman. «Lo he encontrado muy cómodo a la hora de moverme, de conocer a más gente», recalca.
El concierto de este domingo marca para Guayete un punto de partida. Tras esta presentación, el artista y compositor tiene el objetivo de seguir publicando nuevos temas y preparando fechas en otras islas del Archipiélago, con la idea de seguir dando cuerpo a un proyecto que avanza a ritmo constante, con los pies bien apoyados en la tierra de la que bebe. Una invitación a escuchar sin prisas, con un vermú en la mano y a acompañar la continuación de un proyecto que, ahora desde la intimidad del formato acústico y con letras en español, reivindica la creación musical hecha desde la Isla y para la Isla.













