El pasado 2025 «no ha sido un buen año» para las exportaciones aragonesas, que ha sufrido un retroceso del 8% en el acumulado hasta noviembre respecto al mismo periodo de 2024. Supone el segundo año consecutivo de caída después de una década prodigioso de crecimiento sostenido, un declive que preocupa al empresariado, que apuesta por la diversificación de mercados para remontar.
Así lo han concluido desde la comisión de Internacional de la CEOE Aragón, que ha celebrado su primera reunión del año en Zaragoza para hacer balance de 2025 con una fotografía agridulce del comercio exterior de la comunidad. En noviembre, último dato disponible, las exportaciones registraron un descenso interanual del 11,4%, hasta alcanzar un importe de 1.302,7 millones de euros, mientras que a nivel nacional la reducción fue del 1,5% anual. Des esta manera, se ha intensificado la caída acumulada en los once primeros meses del año (-8%, hasta 14.383 millones) frente al repunte registrado en el conjunto del España (+0,6%).
El foco principal del retroceso está en la automoción, cuya facturación exterior han caído un 24,7% en 2025 (hasta noviembre), hasta 3.418 millones. “Es un sector que se está reconvirtiendo y con el tema del coche eléctrico pues hay todavía mucha incertidumbre. Lleva ya un par de años afectando en los números globales por el peso tan relevante que tiene dentro de la comunidad autónoma”, señaló Daniel Álvarez, presidente de la comisión.
En paralelo, apuntó a “una pequeña caída» de la agroalimentación, que adelanta al automóvil y se ha posicionao como el principal sector exportador de Aragón, pero una caída de ventas del 2,6%, hasta 3.418 millones, aunque matizó que el impacto mayor ha sido el del motor.
Una “buena noticia” en el tejido exportador más representativo
En el lado positivo, el presidente de la Comisión Internacional de CEOE Aragón ha destacado un dato aportado por Arex (Aragón Exterior) y el Gobierno de Aragón. El grupo de empresas que exportan entre 100.000 y 50 millones de euros incrementaron sus ventas en el extranjero un 6%.
Álvarez describió ese segmento como «más representativo» del tejido empresarial de Aragón al margen de las multinacionales y valoró que el incremento aporta oxígeno “dentro de un escenario que nos preocupa y que tenemos que seguir trabajando”.
Preguntado por las dudas sobre la fiabilidad de algunos datos de automoción en Aragón, Álvarez aseguró que desde Arex se les ha trasladado la posibilidad de “algún error que pueda llevar alguna corrección posterior”, aunque rebajó el alcance potencial. “Con la caída que estamos hablando -del 24%- no me puedo creer que esa corrección pueda ser de cambio de tendencia. Si acaso puede mejorar un poco los datos”, ha señalado
Aranceles de EEUU: inquietud, pero sin desplome en Aragón
En un año marcado por el debate internacional sobre los aranceles estadounidenses, Álvarez ha defendido que, al menos en el caso aragonés, no se ha traducido en una caída de ventas a ese mercado: “Los datos demuestran que los aranceles que hemos tenido con Estados Unidos no han provocado una caída de las exportaciones aragonesas. Hemos crecido un 3 o un 4%”, ha explicado. También indicó que han aumentado las importaciones.
No obstante, recordó que Estados Unidos no era el “mercado objetivo” prioritario para buena parte de las estrategias internacionales. “Nosotros ya hace mucho tiempo que estábamos centrados en mercados más asiáticos o africanos”, ha precisado. En ese contexto, describió una coyuntura de mayor proteccionismo global y, a la vez, un “pequeño paso de consolidación europea”. “Dos tercios de las exportaciones españolas van a la Unión Europea y en el caso de Aragón es un poquito más”, ha aseverado, señalando que los cinco grandes destinos siguen suponiendo el 65%.
Mercosur: oportunidad con “sensibilidad especial” por el agro
Sobre el acuerdo UE–Mercosur, Álvarez lo ha calificado como una oportunidad, aunque ha subrayado la inquietud del agroalimentario, que representa el 25% de las exportaciones aragonesas. La inquietud, ha dicho, se centra en evitar competencia desleal por estándares. “Hay una gran preocupación con que se compraran productos que no cumplieran con los estándares que nos autoexigimos”, ha apuntado.
El dirigente empresarial ha afirmado que se están planteando “salvedades suficientes” para intentar garantizar esa equivalencia, y ha aludido a la importancia de las decisiones institucionales europeas para despejar el camino.










