El Zamora CF arrancó la segunda vuelta de la competición con una digna derrota (0-1) ante el líder, el histórico Tenerife, que llegaba al Ruta de la Plata dispuesto a hacer valer su papel de favorito a todo, aunque habiendo demostrado en citas anteriores que no es inmortal.
Con permiso del Castilla, el rival tinerfeño era la cita más esperada por los aficionados rojiblancos que acudieron al estadio dispuestos a hacerse notar y apoyar a los suyos. Para la ocasión, Óscar Cano no especuló y apostó por un equipo sin revoluciones, formado por Fermín Sobrón, Luismi Luengo, Athuman, Codina, Sancho, Merchán, Carlos Ramos, Markel, Loren Burón, Kike Márquez y Farrel, que en esta ocasión partía como referencia en ataque. Todo, para frenar a un todopoderoso plantel isleño liderado por su capitán, Aitor Sanz, que recibió un pequeño homenaje antes de comenzar el encuentro.
La tarde ya empezó con polémica. El Tenerife llegó con una sola equipación y el árbitro consideró (de forma sorprendente) que había coincidencia de colores y no permitía el juego. Tras muchos minutos de deliberación, el Zamora aceptó jugar con el segundo uniforme, pero el inicio se retrasó media hora impacientando a jugadores y público que no dudó en mostrar su disconformidad por lo que estaba pasando.
Por fin comienza el choque
Por fin arrancó el choque y lo hizo con un Tenerife que no especuló y presionó desde el inicio ante un ZCF que tardó cinco minutos en calentar motores. A partir de ahí, el cuadro local tuteó y encaró portería: primero con un disparo de Sancho y después con una intentona de Codina y dos saques de esquina cuando no se había cumplido el minuto 10 de partido. Las fuerzas estaban igualadas sobre el césped, pero los visitantes iban a dar el primer golpe. Fue en el minuto 17 cuando Gil sacó un córner que Aitor Sanz envió al fondo de las mallas, colocando el 0-1 en el marcador. Lejos de venirse abajo, el Zamora reaccionó bien a este mazazo y buscó el empate. Burón lo rozó y después Carlos Ramos con dos buenas faltas, aunque en esta ocasión la estrategia no funcionó. Al Tenerife se le veía cómodo en tres cuartos de campo, esperando el oportunidad para asestar un nuevo palo que, afortunadamente, no llegó, y es que Fermín tampoco tuvo demasiado trabajo.
Toca remontada
La segunda parte se inició con el primer cambio del Tenerife y con un Zamora que quiso ir a por el partido. Los de Cano salieron serios y dispuestos a todo, y Farrel tuvo la mejor oportunidad para poner las tablas en uno contra uno frente al portero que envió fuera. Parecía que el equipo rojiblanco había subido la apuesta, pero el líder no se achicaba y tuvo el segundo en un balón que el cuadro local salvó en línea de gol.
Viendo los problemas en ataque, Cano metió más gasolina dando entrada a Carbonell por Loren en busca de más presencia en el área. Las opciones de empatar eran reales, y se demostraron con un balón lateral que puso Sancho y que sorprendió al meta, pero ahí Merchán no estuvo acertado para rematar la jugada, y poco después fue Ramos quien disparó, tras una buena contra, aunque el balón se estrelló en un rival. No se podía decir que el Zamora no lo estaba intentando, pero la definición en los últimos metros fallaba y tampoco Carbonell sacaba petróleo de un mal despeje del cancerbero. Afortunadamente, el choque seguía abierto y los isleños tampoco obtenían fruto de sus ocasiones para rematar, ni siquiera en una que pilló a Fermín muy adelantado, obligándole a rectificar para evitar el 0-2.
Así se entró en la recta final, con un Zamora que apretaba pero para el que el reloj corría demasiado rápido. Los locales fueron a por todas con sus armas, y un disparo de Monerris pudo valer un punto, pero el meta envió a corner. El Zamora estaba bajo de energías, pero seguía luchando y Alex Marcelo buscó el debut soñado pero su intentona también se fue fuera.
Con las fuerzas justas ante un líder que marcaba los tiempos y un colegiado que estaba desesperando a jugadores y público, se llegó al añadido. El Zamora, con más corazón que cabeza, pretendía morir matando con sus propias armas, pero el Tenerife supo dormir el partido para dejar de vacío a los de Cano que ven así rota su racha positiva.















