Tensión al final del partido entre el Barça y el Real Madrid. Los de Flick se hicieron con la Supercopa y celebraron el título como es debido cuando además lo haces ante tu máximo rival. Tras el pitido final, los jugadores del conjunto blanco se fueron directamente al banquillo y fue Xabi Alonso el que les pidió que salieran.
Tras eso, los blancos hicieron el pasillo a los colegiados al igual que los futbolistas del Barça y después recibieron sus medallas de subcampeones, previo pasillo del conjunto blaugrana. Sin embargo, una vez recibida la medalla, los futbolistas del Madrid desaparecieron de la escena.
Según informó nuestro compañero Alfredo Martínez, fue Kylian Mbappé el que se llevó a sus compañeros de allí, impidiendo que hubiera pasillo a los campeones. Las cámaras de la retransmisión captaron al francés mostrando su indignación mientas les decía algo a sus compañeros y se alejaba del terreno de juego.
Un gesto antideportivo que ha sentado muy mal al barcelonismo y que retrata una imagen de Mbappé que es muy común en el francés. El delantero jugó la recta final del partido y se notó que no estaba en plenas condiciones, después de haber realizado un solo entrenamiento y todavía con molestias en su rodilla izquierda.
Lo sucedido con Mbappé generó mucha polémica en redes sociales. La realidad es que en el partido hubo ciertos momentos de tensión, especialmente después de una entrada de Asencio sobre Pedri que provocó una tangana en la que intervinieron, entre otros, Raphinha, Fede Valverde, Huijsen y Lamine Yamal y que acabó con varias tarjetas amarillas, incluyendo una para el infractor.
A pesar de la acción mencionada, no fue un partido marcado por los enfrentamientos entre los futbolistas de ambos equipos más allá de lo que acostumbramos a ver en un partido de fútbol.













