‘Industry (temporada 4)’
Creadores: Mickey Down y Konrad Kay
Dirección: Mickey Down y Konrad Kay
Reparto: Marisa Abela, My’hala, Kit Harington, Max Minghella
Países: Reino Unido / Estados Unidos
Duración: 60 min. (8 episodios)
Año: 2026
Género: Drama
Estreno: 12 de enero de 2026 (HBO Max)
★★★★
Tenemos que hablar (aún) más sobre ‘Industry’, ese clásico semioculto de HBO, ‘bildungsroman’ sarcástica pero vulnerable sobre un grupo de jóvenes banqueros de inversión, sus estrategias para hacer montones de dinero y las escapadas de drogas y sexo con las que tratan de eludir vacíos insondables.
¿Por qué esta creación de Mickey Down y Konrad Kay, ellos mismos exbanqueros, no es todavía tan popular como, digamos, lo fue la similar en muchos aspectos ‘Succession’? Es un misterio. No sirve la idea de que sus héroes son demasiado antipáticos, demasiado imperfectos: hay algo reconocible y emotivo en su insistencia en buscar la validación de sus superiores, en su afán por encontrar figuras paternas que, al final, se revelan tan abusivas como los verdaderos padres. Tampoco sirve que los conceptos de economía puedan resultar opacos: la jerga de submarino de ‘La caza del Octubre Rojo’ era incomprensible y eso no restaba tensión ni impedía saber lo que estaba en juego en cada momento.
No es tarde, dicho sea de otro modo, para engancharse a esta serie magistral y poder disfrutar de una cuarta temporada que, como avanzaron sus creadores hace unas semanas, bascula seriamente hacia el ‘thriller’, sin dejar de lado, en cualquier caso, las habituales exploraciones psicológicas y socioeconómicas. Tras una temporada muy centrada en Yasmin (Marisa Abela) y con el (anti)héroe de clase obrera Robert (Harry Lawtey) fuera de la trama, haciendo negocios con la psilocibina en Estados Unidos, Harper (My’hala) recupera centralidad. La vemos dirigiendo, bajo la (excesiva) supervisión del magnate anti-woke Otto Mostyn (Roger Barclay), ese famoso fondo que opera en corto, siempre a la caza de compañías sobrevaluadas. Cierta decisión impulsiva la acabará llevando (¡aleluya!) a volver a cruzar caminos con Eric (Ken Leung), mentor que durante un tiempo fue su némesis.
Más pronto que tarde, sea como sea, sabremos de la ambiciosa Yas y de su ahora marido Henry Muck (Kit Harington, en un papel que ha hecho olvidar a Jon Nieve). El intento de este último de rehabilitarse a través de la política le ha salido mal y eso lo ha enviado hacia la depresión. Su relación con Yas es, sobre todo, de tensión, pero aún más eléctricas son las escenas compartidas entre la heredera y su vieja amienemiga Harper.
Cerrado el parqué de Pierpoint, el banco de Londres donde empezó todo, ‘Industry’ invita a nuevos jugadores a unirse a sus tramas alambicadas e intrigas en las que se mezclan altas finanzas y bajos, bajísimos impulsos. Buena parte de la temporada gira en torno a Tender, procesador de pagos con tendencias turbias (impulsa juego y pornografía) que su cofundador y CFO, Whitney Halberstram (Max Minghella, de ‘El cuento de la criada’), aspira a convertir en el banco que acabará con todos los bancos. La asistente de Halberstram está interpretada por una Kiernan Shipka (antigua hija de Don Draper en ‘Mad men’) divertidamente adulta. La acosa de forma poco ética un periodista financiero encarnado por Charlie Heaton, recién salido de la odisea ‘Stranger things’; como Harington con el inepto Muck, hace olvidar a su (primer) personaje icónico con toda la comodidad del mundo.
Down y Kay, creadores de la serie, brillan esta vez como directores de muchos episodios. Tras liberar la serie del yugo del realismo en la tercera temporada, abrazan aquí gozosamente un tono abierto a los apuntes oníricos, sobre todo en ese segundo capítulo sobre los viejos traumas y fantasmas del pobre Muck. Es un placer irrechazable ver una serie tan rica en sus formas. O, bueno, ver y escuchar: como de costumbre, la banda sonora abunda en ‘synthpop’ de los 80 (Pet Shop Boys y New Order en cabeza), década del exceso por excelencia, pero, curiosamente, en esta temporada también Enya tiene un papel musical esencial.
Suscríbete para seguir leyendo













