Partido épico del Guaguas ante un Perugia, campeón del mundo y de la Champions que necesitó llegar al tie–break para derrotar al campeón grancanario de la Superliga (3-2), después de que los hombres de Sergio Miguel Camarero consiguieron igualar el 2-0 inicial de los italianos, para forzar un quinto set para la historia.
El Gran Canaria Arena acogía por primera vez en la historia del voleibol canario un encuentro ante el vigente campeón mundial y de Europa, el Perugia italiano, una constelación de estrellas, ante la que el Guaguas contaba con un amplio apoyo en las gradas del Arena, con 2.450 espectadores.
Rousseaux se erigía en protagonista en su estreno como titular en la Champions ante la ausencia de Nico Bruno de la convocatoria, por su reciente paternidad, para comandar el electrónico en los primeros compases, con la colaboración de Martín Ramos y Walla (5-3).
Hélder Spencer contrarrestaba el poderío del brazo armado de Ben Tara, que comenzaba a hacer daño a la recepción de los amarillos, que encontraban a Osmany Juantorena para tirar de veteranía y mantener a sus compatriotas a distancia (9-6).
Los errores comenzaban a hacer acto de presencia por la intención de ajustar cada saque y cada remate. El Perugia apretaba, pero un blockout de Rousseaux contra un intento de triple bloqueo de los italianos, llevaba al técnico transalpino, Angelo Lorenzetti, a solicitar el primer tiempo muerto del encuentro (12-9).
El tirón de orejas del técnico italiano encontraba respuesta en la tripleta formada por Ishikawa, Russo y Sole, aunque el Guaguas respondía al fuego con el poderío de Spencer y Juantorena, que intentaban sofocar el intento de rebelión de los transalpinos, que reducían la renta a un punto tras un poderoso remate por el centro de Plotnytskyi, que obligaba a Sergio Miguel Camarero a tener que pararlo (15-14).
Walla y Spencer mantenían por delante a los amarillos a pesar de los misiles tierra-aire de Ben Tara que hacían temblar a los defensores grancanarios. Rousseaux y Juantorena le pagaban con su propia medicina a los campeones del mundo para entrar con ventaja en la recta final del encuentro (21-18).
Los errores propios del Guaguas le daban una vida extra al Perugia y Camarero decidía congelar el partido con un 21-20 en el marcador para invertir la nueva inercia negativa de los suyos.
El parón le venía bien a los italianos que con Giannelli al saque lograban igualar la contienda, para terminar de dar el golpe de gracia de la remontada merced a un poderoso remate de Sole y un error en ataque de Rousseaux que le daba el triunfo en la primera batalla al Perugia por un ajustado 23-25 (0-1).
El Perugia duplica su renta
En el parón entre el primer y el segundo asalto, el Guaguas homenajeó a las jugadoras del Heidelberg por la reciente conquista de la primera Supercopa de su historia.
La igualdad volvía a ser la nota predominante en el reinicio del juego, con un intercambio de golpes, en el que ninguno de los dos contendientes conseguía abrir una brecha en el luminoso.
Ben Tara llevaba la voz cantante en el ataque del Perugia, mientras en el Guaguas era Hélder Spencer quien se agigantaba en el centro de la red para mantener en el partido a los isleños, que tras encajar un parcial de 0-3 se veían obligados a consumir uno de sus dos tiempos muertos con un 8-11 en el luminoso del Arena.
El Guaguas no se reencontraba con su mejor juego y ante la amenaza del Perugia de romper definitivamente el segundo asalto, Camarero tiraba de tiempo muerto para intentar reactivar a sus hombres (12-17).
Los errores propios y el acierto de Plotnytskyi estiraban la renta favorable de los campeones del mundo en la recta final de un asalto que se ponía demasiado cuesta arriba para los amarillos, que intentaban prolongar el set merced al acierto de Walla, Martín Ramos y Rousseaux (18-23).
Un toque de dedos maestro de Ishikawa ponía contra las cuerdas a los grancanarios que veían como Giannelli tiraba de inteligencia para cerrar el segundo asalto a su favor con un claro 20-25 que duplicaba la renta del Perugia en el partido (0-2).
Machada del Guaguas
El Guaguas se recomponía del mazazo y entraba con todo al tercer asalto, cobrándose un parcial de salida de 4-1, liderado por Spencer, Walla y Rousseaux en ataque.
De nuevo los errores a ambos lados de la red hacían acto de presencia ante los remates milimétricos de ambos equipos.
El Perugia metía una marcha más y conseguía recuperar el mando en plaza, gracias al acierto de Ishikawa, Plotnytskyi y Ben Tara, entrando el partido en una fase de ida y vuelta, sin un dominador claro.
Walla asumía galones en la punta de lanza de los amarillos y Martín Ramos al saque ponía nervioso a Angelo Lorenzetti, que decidía parar el partido tras un ace del central artentino del Guaguas, para evitar prolongar el partido más de lo necesario (14-11).
El galáctico Juantorena justificaba su apodo con tres puntos que permitían a los amarillos abrir una brecha de cuatro puntos en el electrónico, que invitaban al optimismo en la escuadra amarilla.
Ben Tara cruzaba misiles con Walla y el Guaguas aguantaba el tirón para entrar en la recta final con un colchón dos puntos a su favor, parándolo Camarero para intentar cortar la remontada de los italianos (20-18).
El Perugia amenazaba la ventaja de los grancanarios merced a dos puntos mágicos de Ishikawa, pero los errores propios le costaban la batalla parcial y el Guaguas forzaba el cuarto asalto tras imponerse por 25-22 (1-2).
Los amarillos se aseguran un punto ante el campeón del mundo
Los nervios comenzaban a ver como afloraban en el banquillo italiano en el reinicio del juego, con Lorenzetti visiblemente enfadado recorriendo su banda, descontento con el juego de sus hombres.
El Guaguas, espoleado por su triunfo en el tercer asalto, ofrecía su mejor versión y obligaba al Perugia a arriesgar más de la cuenta, provocando fallos que obligaban al técnico italiano a parar el juego con un 7-4 en el luminoso para parar a un rival que comenzaba a creérselo.
Spencer se agigantaba en la red y los campeones del mundo no terminaban de dar con la llave para desarticular a un Guaguas desatado que sacaba a la luz las costuras del campeón mundial mientras era jaleado por su hinchada, obligando a Lorenzetti a pisar el pedal del pánico con un enfado que no disimulaba el técnico italiano (12-6).
Walla ametralleaba la defensa del Perugia que se encomendaba a Loser para no terminar de perder toda opción de levantar un asalto en el que Juantorena y Ramos se sumaban a la fiesta anotadora de los amarillos (17-9).
El Perugia tiraba de fondo de armario para cambiar la dinámica, dando entrada a Semeniuk y Dzavoronok, que le daban otro aire al campeón mundial. El Guaguas respondía con la efectividad de Juantorena al saque para intentar aguantar el nuevo arreón de los italianos, optando Camarero por parar el partido para ajustar el equipo en la recta final del cuarto acto (21-14).
El Guaguas lograba lo imposible y conseguía forzar la muerte súbita tras fallar Loser en el saque estrellando el balón en la red para cerrar el cuarto asalto con un sorprendente 25-16 a favor de los grancanarios (2-2).
Los italianos salvan los muebles
Ben Tara se echaba el Perugia a sus espaldas en el arranque del quinto set y Camarero se veía obligado a parar el partido ante el nuevo cariz que tomaba el partido gracias a la reacción del opuesto tunecino (2-4).
Los grancanarios se encomendaban a la veteranía de Juantorena y Ramos para igualar la contienda. El show de los amarillos parecía no tener fin, con Spencer, Walla y Rousseaux igualando el ataque de Ben Tara y Loser.
Ishiwaka daba algo de aire al Perugia con dos puntos consecutivos y Camarero paraba el partido en busca de cortar la amenaza de despegue de los italianos (8-10).
El Guaguas apretaba los dientes buscando hacer posible la misión de tumbar al campeón mundial y de la Champions, pero el Perugia tiraba de carácter y calidad para amarrar el triunfo y salvar dos puntos ante los grancanarios cerrando el quinto asalto con un 10-15 a su favor (2-3).
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