Al principio, Parla ha intentado negarlo, pero Rengin ha sido tajante: «Comprobamos los registros del hospital, no te atrevas a negarlo». Al ver que no tenían salida, Bahar se ha acercado con dulzura a Umay para preguntarle con qué las habían amenazado.
Tras insistir mucho, Bahar ha conseguido que le dieran el móvil y, al poner la contraseña, se han encontrado con la peor de las imágenes: fotos íntimas de las niñas.
«¿Qué son estas fotos? Te hicieron algo, cielo», ha gritado Bahar desesperada al ver el estado de su hija. Las niñas, llorando, han confesado que las golpearon hasta que se desmayaron.
Parla, rota de dolor, ha intentado proteger a su hermana diciendo que «no tenían fotos de Umay, ella solo quería ayudarme». Las madres, destrozadas por la culpa, se han fundido en un abrazo con ellas para repetirles una y otra vez que no tienen de qué avergonzarse y que ya nadie podrá volver a tocarlas.
«Ya pasó, ahora estáis a salvo. Se acabó», les ha prometido Bahar mientras Rengin intentaba asimilar el horror que han pasado sus hijas.












