La tensión entre PP y Vox que se augura para la negociación que se abre ahora tras las elecciones se percibió en la misma noche electoral. Los de Vox se consideran los vencedores de la contienda y, por eso, no respetaron la regla no escrita de que el partido más votado -que ha sido el PP que lidera María Guardiola- sea el último en comparecer.
La presidenta lo hizo primero y después llegó el turno del candidato de Vox, Óscar Fernández, y, sin estar previsto, de Santiago Abascal.
«Guardiola ha tardado una hora en salir, pensando cómo va a explicar que ha gastado siete millones de euros en unas elecciones para conseguir un diputado más». El mensaje en X a pocos minutos de la medianoche de la jornada electoral en Extremadura, atacando abiertamente a la desde este lunes presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, e incluso mofándose de su victoria, con 29 escaños, uno más que en el año 2023, no lo publicó ningún partido de la izquierda, sino Vox, la formación de la que vuelve a depender la popular para revalidar su mandato.
Guardiola no tardó en contestar: «El coste de estas elecciones es inferior a la pérdida que ha supuesto no tener presupuestos para 2026″, aseveró al ser preguntada por los periodistas sobre las invectivas de su potencial socio. El choque entre las dos formaciones que a partir de ahora están condenadas a entenderse tras el veredicto de las urnas no rebajó por tanto ni un ápice su intensidad tras el cierre de las urnas.
Guardiola, que contestó a múltiples preguntas de los periodistas, afirmó que Vox no la había llamado pero que ella lo haría el lunes, aunque no evitó ironizar: «No sé a quién llamaré, si al señor Fernández [Óscar] o al señor Abascal». Poco después, en su propia comparecencia, Fernández le dejó claro que «Vox es uno». El cruce crecía por momentos en la misma noche electoral, antes incluso de que compareciese desde Madrid, donde siguió el recuento, el propio Santiago Abascal.
Por su parte, en una comparecencia sin preguntas, el candidato de la formación que lidera Santiago Abascal exclamó que «Vox es el ganador real de Extremadura, ha ganado a todos». En su lectura de los datos, Fernández aseguró que «Extremadura quiere Vox, mucho más Vox, el doble de Vox, más del doble de Vox», un resultado fruto del trabajo del partido porque «en vox todos somos uno», remachó, antes de dar, también, las gracias a Abascal por su respaldo.
El presidente de Vox no se quedó atrás en su comparecencia, tras afirmar que «las dos caras del bipartidismo han visto reducidos sus apoyos». Abascal aseguró que «los votos de Vox deben contar, los votantes de Vox deben contar, y no van a ser invisibilizados, y no van a ser traicionados», y presumió de haber sido el «único partido que ha hablado de los problemas de seguridad en las calles, y del crecimiento de la inmigración en Extremadura».
Y se atrevió a augurar «con estos resultados» que «estamos asistiendo al hundimiento paulatino del bipartidismo, al hundimiento de la mafia del Partido Socialista, de la mafia del PSOE, y también al hundimiento, poco a poco con 10 000 votos menos en esta ocasión, de los que actúan como una estafa a aplicando las políticas socialistas», en referencia al PP.
Para Abascal, «Vox es el futuro de Extremadura y Vox es el futuro de España», concluyó enfático su discurso, sin admitir preguntas. Unas cuestiones que seguramente responderá en la comparacencia anunciada para este lunes tras la reunión del Comité de Acción Electoral en el que analizarán el resultado de los comicios extremeños de los que se ven como lo grandes triunfadores.
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