Amelia Medina, presidenta de Mediato mediación legal; Alejandro Asensio, presidente de Prolaj; y Rocio Sampere, presidenta de AMM Asociación Madrileña de Mediación, abrieron un intenso debate con los asistentes al desayuno. Allí se dieros cita voces autorizadas de los Letrados de la Administración de Justicia, de la abogacía, de la procura y por supuesto de la mediación.
A modo de resumen y como reflexión se ha concluido:
- Es una ley necesaria, se precisa obedecer al espíritu de la norma “devolver el protagonismo al ciudadano para que se responsabilice de los acuerdos” y para ello se precisa superar la inseguridad que ha provocado su puesta en práctica, se necesitan protocolos y soluciones técnicas. También encuestas de impacto los terceros neutrales. Para ello crear sistemas sencillos de volcados de datos, avanzar en la operabilidad de PIMASC
- Hay que actuar en colaboración, promover jornadas para sentar criterios entre todos los interesados. Las empresas que se ven beneficiadas por el sistema deben contar sus experiencias y a ese objeto promover jornadas.
- Hay que diferenciar los MASC, difundir e informar al ciudadano y al profesional sobre las soluciones a su alcance y la diferencia entre los métodos, porque la crítica de que “los MASC” retrasan, no puede entenderse como única. La conciliación privada y la mediación no retrasan.
- Se necesitan datos objetivos, solo así se puede hacer un análisis con fundamento y validar resultados para poder avanzar o considerar acciones necesarias
- Se precisa dar a conocer las ventajas económicas de utilizar la mediación, por ejemplo, los notarios cobran por cuantía indeterminada la elevación a público de los acuerdos.
- Se deben dar a conocer casos de éxito, explicados por los mediadores y los ciudadanos para que el ciudadano se vea reflejado y decida utilizarlos.
- Se precisa un Observatorio en el que se recojan datos de la utilización de los MASC y su resultado tanto en vía intrajudicial como extrajudicial
- Un proceso estandarizado sería el sistema que daría seguridad dado que los mediadores son universitarios o FP superior con cien horas de formación.
- Divulgación, publicidad, marketing, comunicación, para fomentar la mediación pública y privada. Los mediadores privados necesitan apoyo institucional.
Desde AMM se seguirá observando y difundiendo los beneficios y ventajas para el ciudadano de este sistema de resolución de controversias. La resolución amable del conflicto está en sintonía con la necesidad de la sociedad












