Culebrón a la vista por el concurso de la bombonera de los cien millones. El presidente de la UD Miguel Ángel Ramírez responde a su homónimo del Cabildo de Gran Canaria Antonio Morales y ultima un plan para la explotación del nuevo recinto de Siete Palmas -que estará finalizado en el verano de 2029 tras invertir el ente cabildicio cien millones para transformarlo en La Nube de cara a la Copa del Mundo de 2030-.
Morales, cuyo mandato acaba en 2027, recordó hace unos días que la UD no sería favorecida y parte en igualdad de condiciones que el resto de candidatos. «Somos una institución pública y nada puede ser a dedo, todo lo que se haga deber ser de manera trasparente y abierto a la participación de empresas o instituciones que opten (…) Como institución pública que somos no podemos de ninguna manera primar unos intereses sobre otros», aseveró Morales como primera toma de contacto, el pasado martes en el Arena.
Anoche, en el Auditorio Alfredo Kraus, en la entrega de los Premios a los Mejores de la Historia del Deporte de la Cadena SER Las Palmas, y ante la figura de Morales y Aridany, consejero de Deportes, Ramírez movió ficha. «Habrá un concurso y la UD se presentará con profesionales para tratar de ser la empresa que gestione el estadio».
Ramírez aclara que ahora toca, al menos hasta 2027, «apoyar» y «seguir al lado del Cabildo para que colabore con los problemas que se nos presentarán. Después de veintitantos años que llevamos en el Gran Canaria [desde 2003], somos conscientes de la sensibilidad del grupo de gobierno en la finalización. Vamos a tener la oportunidad de que se finalice una obra única, así como de utilizar unas instalaciones necesarias y merecidas para un equipo que representa a esta tierra como la UD».
Insiste Ramírez que es necesario acelerar el proceso de licitación. «Nuestras aficionados estarán incómodos por las obras, necesitarán espacio. Es preciso que se licite el proyecto cuanto antes y se adjudique (…) La intención del Cabildo es la de externalizar la gestión del Gran Canaria y la UD se presentará con profesionales para tratar de ser la empresa que lo gestione».
Más allá de los valores históricos y pertenencia -van tres ascensos-, el recinto de Siete Palmas está vinculado de forma directa al club pío pío y citó en la pasada Liga a un total de 437.195 espectadores. «Vamos a disfrutar de unas instalaciones que si no fuese por el evento jamás se construiría. Es el gran legado del Mundial al fútbol canario y a la UD. Es el estadio donde metemos a 20.000 personas por partido. No hay otro evento de tal magnitud que cada quince días meta ese número de seguidores. Solo la UD lo puede hacer y esa nueva instalación permitirá que venga más gente y que las entradas bajen de precio. Serán más económicas y así sube la afluencia», explica el alto ejecutivo.
Cumbre urgente
Con la UD en la cuarta plaza y a dos puntos del ascenso directo, los pupilos de Luis García Fernández visitan el domingo el Estadio Alfonso Murube para desafiar a la AD Ceuta (20.00, LaLiga TV). Ramírez confirma que vienen fichajes. Es hora de «tomar medidas». «Aún queda mucho [cuatro jornadas para el final de la primera vuelta]. El año pasado, a estas alturas, teníamos una renta de siete puntos sobre el descenso y descendimos. Estamos en el camino correcto, no se asciende en diciembre. Tampoco tienes la permanencia conquistada con treinta puntos. Hay que ir partido a partido, semana a semana…Ahora nos toca desde la dirección deportiva, así como desde el resto de la comisión, tomar decisiones».
Destapa una cumbre exprés para el mercado invernal. «Tenemos que apuntalar el equipo y quedaremos en estas semanas para subir el nivel competitivo para enero. Queremos estar con garantías y pelear por reconquistar la categoría de la que nunca teníamos que haber salido».















