Descubre dónde está el bocadillo de calamares que pone en jaque a la capital

Un bocadillo con tradición e innovación

El bocadillo de calamares es un producto muy arraigado en la gastronomía española, vinculado tradicionalmente a ciudades como Madrid. Según la Wikipedia, consiste en calamares rebozados y fritos servidos en pan, a veces con limón o mayonesa. 

En la isla de Gran Canaria, el establecimiento (en Ojos de Garza) ha dado nueva vida al concepto, combinando la materia prima con un ambiente costero, ideal para disfrutar al aire libre o para llevar a la playa. 

¿Qué lo diferencia de otras versiones?

La clave está en tres factores que elevan el bocadillo:

  • Materia prima y frescura: Al disponer de acceso al Atlántico, se puede optar por calamares muy recientes, lo que mejora textura y sabor.
  • Combinación de ingredientes: Además del calamar frito, el pan contiene elementos complementarios como papas fritas, ensalada de col o alioli que aportan contraste de texturas. 
  • Contexto y localización: Comerlo frente al mar, en un pueblo tranquilo, sin el bullicio de una gran ciudad, cambia la experiencia.

Pan y presentación

La elección del pan es crítica: debe permitir contener el relleno sin romperse, y conservar cierta firmeza pese al vapor de los calamares recién hechos. En este bar se hace hincapié en servirlo lo antes posible.

Relleno y aderezos

Más que calamares y pan: se añade alioli, col, incluso papas fritas dentro del bocadillo, lo cual amplifica el sabor y la sensación de “confort” gastronómico. Esa combinación se menciona como parte del éxito. 

Recomendaciones para disfrutarlo

Si estás pensando en visitarlo, ten en cuenta estos consejos:

  • Ve relativamente temprano, ya que se suele agotar o el pan pierde crujiente.
  • Pide para llevar si quieres disfrutarlo en la playa cercana y al atardecer.
  • Acompaña con una bebida ligera; el bocadillo es potente en sabor y textura.

Un destino lejos de la capital

A diferencia de otras ofertas de bocadillo de calamares en entornos urbanos, esta versión isleña brinda una experiencia más relajada. No se trata solo de comer algo rápido, sino de saborar un momento junto al mar.

Para quién es ideal

Perfecto para amantes de la cocina informal pero de calidad, para quienes buscan un rincón gastronómico diferente en Canarias, o para aquellos que han consumido la versión clásica y quieren probar una alternativa refrescante.

Impacto gastronómico y reconocimiento

Los medios locales ya lo han destacado como “el mejor bocadillo de calamares de Gran Canaria”. Así lo recoge un artículo que afirma: “Ni Madrid ni Cantabria: el mejor bocadillo de calamares está en esta villa de Gran Canaria”. 

Este tipo de reconocimiento contribuye al turismo gastronómico y obliga al establecimiento a mantener estándares elevados, tanto en producto como en servicio.

Conclusión

En definitiva, este bocadillo de calamares en Ojos de Garza representa cómo un plato tradicional puede reinventarse sin perder su esencia. Gracias a la calidad del marisco, la creatividad en el relleno y el entorno costero, se sitúa como una referencia gastronómica insular.

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