La misión vasca a Méjico responde a la necesidad de explorar
nuevos mercados en un contexto de incertidumbre económica,
especialmente en destinos tradicionales como Estados Unidos. Así lo ha asegurado en la sección Etxekoak de COPE Euskadi Raúl
Pérez Iratxeta, viceconsejero de Alimentación y Desarrollo Rural. “Méjico es un país muy interesante para nosotros,
sobre todo en el contexto de las tensiones comerciales. La economía
se ha ralentizado y Estados Unidos, un mercado clave, está en el
aire. Estamos identificando nuevos destinos para nuestros vinos, y
México lleva tiempo en nuestro radar.”
La misión ha combinado objetivos comerciales para las bodegas con
esfuerzos institucionales para fortalecer lazos, ambos con resultados
muy positivos, según el viceconsejero.
Un mercado en auge
El mercado vinícola mejicano está en plena expansión, con las
exportaciones vascas triplicándose en los últimos cuatro años
hasta alcanzar los 12 millones de euros anuales. Pérez Iratxeta destaca el
atractivo del “vino tranquilo” (vinos sin burbujas, como tintos y
blancos), que domina las importaciones de vino español en Méjico.
“El vino español está muy bien posicionado allí,
y creemos que los vinos y bebidas de Euskadi tienen un gran potencial
de crecimiento en este segmento,” señala.
Históricamente, el consumo de vino en Méjico estaba ligado a las
clases altas, pero los esfuerzos del gobierno mejicano por
“socializar” su consumo están extendiéndolo a las clases
medias. Este cambio, junto con crecientes inversiones en viñedos
locales, apunta a un mercado dinámico para los productores vascos.
La mayoría de bodegas presentes se ubican en Rioja alavesa
La calidad como ventaja competitiva
La oferta vasca, que incluye txakoli, sidra y vinos de Rioja
Alavesa, destaca por su calidad, un factor clave para atraer a
importadores y gastrónomos mejicanos. En este sentido, el viceconsejero subraya que “el principal atractivo de nuestros vinos es su
calidad. Méjico tiene un mercado con poder adquisitivo que valora
productos premium, y nuestras bebidas, como la sidra y el txakoli,
han sido muy bien recibidas.”
Competencia y lazos a largo plazo
Aunque los vinos vascos compiten con otras denominaciones
españolas y con vinos de California, Chile y Sudáfrica, su conexión
cultural con España les da una ventaja. Pérez Iratxeta también señala la
competencia emergente de la propia industria vinícola mejicana, que
está ganando terreno con certificaciones de calidad.
“Hay un fuerte lazo cultural con España y la cultura
vasca, lo que nos da una gran oportunidad,” afirma.
“Apostamos por la calidad para destacar.”
Mirando al futuro: nuevos mercados y retos de la vendimia
El Gobierno Vasco también tiene en su punto de mira otros mercados como Japón,
Canadá y Corea del Sur, con una segunda misión comercial a Japón
prevista para el 25-28 de octubre. En este sentido, Pérez Iratxeta destaca la
importancia de la paciencia en estas iniciativas:
“Estas misiones son una inversión a largo plazo. Ya
vemos resultados iniciales, como acuerdos cerrados en Japón y
Méjico, pero el impacto total se verá en dos o tres años.”












