Antes de que se
acabe el año, el gobierno empezará a incorporar el centenar de nuevos
inspectores que velarán para que se cumplan los topes de los
alquileres. El ejecutivo ha aprobado este martes la contratación de
estos funcionarios, que estarán adscritos a la Agencia de la Vivienda de
Cataluña.
Este cuerpo de inspectores era una de las grandes
exigencias de los Comunes para dar apoyo al gobierno de Salvador Illa y
este grupo político había dejado claro estas últimas semanas que sin
estas contrataciones no se sentaría a negociar los presupuestos de la
Generalitat para el año que viene.
Los inspectores realizaran controles en las zonas más tensionadas
La consejera y portavoz, Sílvia
Paneque, y la secretaria de Vivienda, Lidia Guillén, se han reunido en el Palau de la Generalitat con el portavoz parlamentario de los Comunes, David Cid, y la
portavoz adjunta, Susanna Segovia, para cerrar el acuerdo.
«Tenemos
que garantizar que antes de que acabe el año ya haya personas ejerciendo
esta función, para dar salida en todas las denuncias que se hagan y,
sobre todo, para que puedan actuar de oficio», ha asegurado Susanna
Segovia después de la reunión con el gobierno.
Por su parte, la
consejera Paneque ha explicado como serán las inspecciones y las posibles sanciones, «no tienen un afán recaudatorio» sino que la voluntad es
«asegurar que las normativas que se aprueban en el Parlamento, se
aplican».
Despliegue territorial
La mitad de los
inspectores se desplegarán en Barcelona, donde hay más
zonas de mercado tensionado. En Girona habrá 13, y 12 a Tarragona.
También habrá 4 al Alto Pirineo, uno en el Arán y 5 en el resto del territorio.
El presupuesto, que proviene de los suplementos de
crédito, será de 5,9 millones. Los Comunes quieren que la dotación se
consolide, y se pueda ir ampliando en próximos presupuestos.
En el
marco de este acuerdo, el gobierno también ampliará la plantilla de la
Agencia Catalana del Consumo con 19 personas para dedicarse a cuestiones
relacionadas con la vivienda.













