Más de 47.000 trabajadores de Samsung irán a huelga después de que las negociaciones entre los sindicatos y la mayor empresa surcoreana sobre las bonificaciones salariales hayan fracasado, lo que podría ejercer presión sobre las cadenas de suministro mundiales en un momento de crisis en el mercado de los chips de memoria.
El sindicato habría aceptado la propuesta de mediación de la Comisión Nacional de Relaciones Laborales de Corea del Sur, pero Samsung la rechazó, según informó el organismo gubernamental. «Me gustaría disculparme con el público por no haber podido lograr un buen resultado a pesar de haber hecho tantas concesiones como ha sido posible», afirmó el líder sindical Choi Seung-ho, «No dejaremos de esforzarnos por alcanzar un acuerdo incluso durante la huelga».
Por su parte, la compañía dijo en un comunicado que el sindicato no había cedido en algunas «demandas inaceptables», entre ellas el tamaño de las bonificaciones para las unidades de negocio con pérdidas operativas. «Aceptar las excesivas demandas del sindicato tal como están podría socavar los principios fundamentales de la gestión empresarial», subrayó Samsung. No obstante, la compañía también dijo que «no renunciará al diálogo hasta el último momento» e insistió en que «no debe haber huelgas bajo ninguna circunstancia».
Los paros prometen ser mayores y más perjudiciales que los últimos que se llevaron a cabo en 2024, en los que participaron unos 6.000 trabajadores. El sindicato de Samsung afirma que casi 48.000 empleados, la mayoría trabajadores del área de chips, se han inscrito para participar, lo que supondría alrededor de un 40% de la plantilla nacional de la compañía.
Con todo, un tribunal concedió una medida cautelar a Samsung, dictaminando que deben mantenerse niveles esenciales de personal en algunas instalaciones de producción durante cualquier acción sindical. En consecuencia, el fabricante de semiconductores ha informado al sindicato de que esto requerirá que 7.087 trabajadores acudan a sus puestos incluso si la huelga sigue adelante. Las fábricas de chips de la empresa en Corea del Sur están operativas 24 horas diarias y reparten el trabajo en tres turnos.
¿INTERVENCIÓN GUBERNAMENTAL?
El foco se traslada ahora a una posible intervención del Gobierno surcoreano, que podría ordenar que se lleve a cabo un arbitraje de emergencia ante el posible daño que estos paros podrían causar a la economía del país.
Este tipo de orden impediría que la huelga siguiera adelante durante 30 días mientras el gobierno media en las negociaciones. Si la comisión considera que la mediación ha fracasado, el siguiente paso es un proceso de arbitraje ante un panel independiente que escuchará a ambas partes antes de emitir una decisión vinculante. Negarse a a cumplir se enfrenta a hasta dos años de prisión o una multa de 20 millones de wones (algo más de 11.000 euros).
La última vez que se aplicó esta medida fue en 2005, cuando los pilotos de Korean Air se declararon en huelga. No obstante, ‘Reuters’ informa que un funcionario gubernamental habría indicado que hablar de un arbitraje de emergencia es prematuro.
DISPUTA SALARIAL CON LA IA EN EL FOCO
Así pues, empresa y sindicato deberán tratar de llegar a un acuerdo sobre las bonificaciones salariales. La disputa tiene origen en las demandas sindicales para que se elimine el límite que restringe las bonificaciones al 50% del salario anual y que destine el 15% del beneficio operativo anual a un fondo de bonificaciones que se repartiría entre los trabajadores. También quiere que estos cambios tengan carácter vinculante más allá de este año.
Sin embargo, la oferta de Samsung ha sido muy distinta. Las transcripciones de las negociaciones entre el sindicato y Samsung mostraron que propuso bonificaciones de entre el 50% y el 100% para el personal de su negocio de chips lógicos. No obstante, sería solo en un pago este año, ya que la compañía no quiere eliminar el límite del 50% del salario anual.
La disputa se ha intensificado después de que su rival SK Hynix eliminara el año pasado su límite de bonificaciones durante 10 años. Este movimiento dio lugar a bonificaciones más de tres veces superiores a las ofrecidas a los trabajadores de Samsung, lo que llevó a muchos trabajadores a aceptar ofertas de SK Hynix y provocó un aumento de la afiliación sindical, según revela el sindicato de Samsung. Cabe señalar que esta agrupación se creó hace tan solo dos años y no está afiliada a ninguna de las principales federaciones sindicales del país.
En los últimos años, Samsung y SK Hynix, dos de los fabricantes de chips de memoria del mundo, han visto cómo sus beneficios se han disparado a máximos históricos gracias a la escasez global de semiconductores debido al auge de la inteligencia artificial (IA).
Según ‘Reuters’, el Gobierno surcoreano sería favorable a los sindicatos en estas demandas, ya que el presidente Lee Jae Myung fue un trabajador juvenil que sufrió un accidente laboral. No obstante, el mandatario afirmó el miércoles que el sindicato podría estar «cruzando la línea” al reclamar una parte del beneficio operativo de la compañía. «Hay un papel para el gobierno cuando alguien cruza la línea, para asegurarse de que actúe de manera responsable en beneficio del conjunto de la comunidad», declaró en una reunión del gabinete.
Sea como fuere, esta huelga puede tener consecuencias graves para la economía mundial y para la cadena de suministro de chips de memoria. El analista de KB Securities Jeff Kim ha estimado que una huelga de 18 días podría reducir el suministro global de memoria DRAM entre un 3% y un 4% y de memoria NAND entre un 2% y un 3%, lo que probablemente encarecería aún más estos productos.
Según revela una fuente del banco central de Corea del Sur a ‘Reuters’, la huelga podría llegar a restar hasta 0,5 puntos porcentuales a la previsión de crecimiento del 2% para este mismo año. En total, supondría una pérdida de unos 17.000 millones de euros para la economía surcoreana.















