Cirsa ha cerrado el primer semestre del año con una mejora en sus resultados, impulsada por el aumento de ingresos y rentabilidad operativa, y por el avance del negocio online, que se ha consolidado como motor clave de crecimiento. El beneficio neto semestral se incrementó un 7,5%, hasta 28,4 millones de euros, frente a los 26,4 millones registrados un año antes. En términos ajustados, el beneficio neto alcanzó 100,9 millones, un 17% más.
Entre enero y junio, la multinacional del juego y ocio alcanzó ingresos operativos netos de 1.155,4 millones de euros, lo que supone un 11,9% más que en el mismo periodo del año anterior. El ebitda, el beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones, ascendió a 365,6 millones, con un crecimiento del 9,1% interanual.
La compañía también reforzó su posición financiera tras su salida a bolsa el pasado 9 julio a un precio de 15 euros por acción, con una revalorización desde esa jornada del 3%. La compañía catalana emitió en su debut en el parqué 26,7 millones de nuevas acciones, 373 millones netos, destinados en su mayor parte a cancelar deuda y reforzar liquidez.
A 30 de junio, la deuda financiera neta se redujo hasta 2.333 millones, lo que rebajó su ratio de apalancamiento a 3,2 veces ebitda, frente a las 3,7 veces del primer trimestre. Pro forma con los ingresos obtenidos en su reciente salida a bolsa, el ratio se situaría en 2,68 veces.
El negocio online mantuvo un ritmo de expansión sobresaliente, con un 63,5% más de ingresos en el segundo trimestre, gracias a la integración de Apuesta Total en Perú y Casino de Portugal, así como al crecimiento orgánico.
De cara al conjunto de 2025, Cirsa confirmó sus previsiones de alcanzar entre 2.280 y 2.330 millones en ingresos y un ebitda de entre 740 y 750 millones, lo que supondría un crecimiento de entre el 6% y el 8% respecto a 2024.














