Llegar a una nueva categoría siempre genera dudas. Aunque tengas un proyecto con una idea sólida. Ese primer día de clase te crea mariposas en el estómago, tras un verano en el que van y vienen cromos (y lo que queda). ¿Seré capaz de competir en Primera como lo hice en Segunda? Es una pregunta con la que posiblemente el vestuario del Elche se fue a dormir el domingo por la noche.
Ya tienen la respuesta: sí. En los siguientes párrafos se desarrollará, pero todo aquel franjiverde que pudiera dudar de su equipo, tras perder a los «Nicos» y ver que a la plantilla todavía le quedan refuerzos por llegar, ya tiene el veredicto rápido, el que busca aquel que no quiere perder el tiempo en completar el crucigrama y se va a las soluciones finales.
Durante cien minutos, el Elche le compitió de tú a tú al Betis, uno de los clubes de la corte española del balompié. Lo hizo siendo fiel a su estilo, cometiendo errores, dando continuidad al bloque del ascenso, confiando en jóvenes como Mendoza o Ali y reponiéndose al 0-1 visitante, que amenazó con destruir el ánimo local y lo que hizo fue fortificarlo. Los pupilos de Eder Sarabia también supieron sufrir y sobrevivir. Cuando apostaron por romper el partido en el tramo final, el conjunto sevillano perdonó. Y el ilicitano se lo hizo pagar, en una magnífica combinación por la banda derecha entre Germán Valera, Rafa Mir y Martim Neto que el primero de ellos culminó. No estuvo nada mal para ser el primer gol en Primera.
Bloque del ascenso
La confianza de Sarabia en el bloque del ascenso se tradujo en un once titular con solo dos caras nuevas respecto al curso pasado: Léo Petrot y Álvaro Rodríguez. La sorpresa fue el joven Ali, que alternó detalles, en alguno frenado en falta sin señalar, con momentos de nervios, más que asumibles en un debutante entre los mejores. Era un modo de respaldar el trabajo de la gente del año pasado, la que ha devuelto a Primera a los 27.000 franjiverdes que en verano han batido el récord de abonados. Este lunes, en el estadio Martínez Valero hubo lleno técnico. Se colgó el cartel de «sold out» en las ventanillas de venta de entradas y el ambientazo, al que ayudó la afición bética, fue sensacional.
El mejor modo de superar la mezcla producida entre los nervios del estreno y el asfixiante calor era ser fiel a lo que nunca falla, lo que trabajas cada día. Aunque ahora enfrente esté el Betis y no el Racing de Ferrol. La puesta en escena franjiverde fue satisfactoria, pese a algún susto provocado por Petrot y Ali en los pases, y a un primer aviso de Ruibal tras una espuela de Bellerín que demostró al personal el salto de categoría producido entre mayo y agosto.
El primer aviso local fue otra delicatessen que no salió por poco. Mendoza miró al cielo y vio que por ahí era el único modo de superar la línea defensiva bética y asistir a Germán Valera. Conexión murciana. La asistencia, cuando iba camino de ser brillante, se cortó de raíz por una buena acción defensiva de los de Manuel Pellegrini, todavía nostálgicos de su mejor jugador, Isco, lesionado durante los primeros meses de la temporada.
Sin embargo, el Betis dio primero. Robó el balón a Febas, con aparente falta, en un agarrón que el colegiado permitió en demasiadas ocasiones durante la primera parte. Recibió Riquelme, con tiempo para pensar y espacio para que Ruibal le ganara la espalda a Bigas. El pase filtrado fue perfecto, justo para que el atacante superase al defensor y para que Dituro se quedara a media salida. Ruibal dribló al argentino y marcó.
El Elche no cayó, pese a dar sensación de endeblez en algún instante. Cogió aire y terminó bien el primer acto, con un par de acciones por la izquierda, un tiro cruzado de Petrot y un centro que no remataron ni Álvaro Rodríguez ni Valera. Tocaba esperar a los cambios, en una fase del duelo que no beneficiaba a los franjiverdes, muy planos, previsibles y sin desborde. Esto último, algo a solucionar de aquí al 1 de septiembre.
Gran final de partido
Llegó entonces el momento de perdonar. Primero lo hizo Álvaro Rodríguez, tras un gran centro de su tocayo Núñez, rematando muy mal desde cerca con el pie. Y luego el Betis por partida doble: Cucho Hernández tras ganarle la partida a Affengruber en una pésima acción defensiva del austriaco, inhabitual en él, y luego toda la sección ofensiva sevillana, incapaz de definir un contragolpe en superioridad.
Sarabia dio galones entonces a los nuevos. Rafa Mir y Martim Neto saltaron al terreno de juego y le dieron colmillo y calidad al Elche. Entre ellos dos y Valera fabricaron el 1-1. Entonces los locales creyeron en la victoria… y los visitantes en que empezar con un punto a domicilio, en un escenario con tanto calor y ante un oponente con las ideas tan claras no era mal negocio. Los franjiverdes, quizás con más corazón que cabeza, buscaron con ahínco el 2-1, pero se tuvieron que confirmar con la demostración de que están para competir en Primera. No es poco. Una presentación más que digna en la élite.
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