La villa de Alcañices puso el broche de oro a unas multitudinarias fiestas patronales en honor a San Roque y Nuestra Señora la Virgen de la Asunción con una jornada marcada por los encierros de mañana y tarde en la calle San Andrés, donde los aficionados disfrutaron con seis vacas y el toro de cajón Gadulero, de la ganadería de José Luis Mayoral.
Los actos del día se completaron con la actuación en la Plaza Mayor de la cantante África Herrero con sus cumbias, rumbas y pasodobles para finalizar con uno de los actos más esperados de las fiestas, la verbena popular con la afamada orquesta Cañón que cuenta con una multitud de seguidores entre los jóvenes y no tan jóvenes de Aliste.
La contratación de grupos y orquestas de alto standing y su traslado a la plaza Alcalde Tomás Carrión han reafirmado a Alcañices como un referente para la movida nocturna, un logro aún mayor si cabe teniendo en cuenta que entre la Virgen de la Asunción y San Roque celebran fiestas numerosos pueblos de la zona como Nuez, Flores, Tábara, Ferreruela, Pobladura, Palazuelo de las Cuevas, Ricobayo, Losilla y Litos.
Vecinos, emigrantes y foráneos alaban el programa festivo ofrecido por el Ayuntamiento de Alcañices que preside el alcalde David Carrión Galhardo: «La verdad es que la villa ha contado con uno de los programas más completos de los últimos años pues al ser muchos y variados los actos nos han permitido participar a todos, desde niños a jóvenes y mayores».
David Carrión Galhardo se mostraba satisfecho: «Nuestro objetivo era ofrecer unas fiestas para todo el mundo y creemos que lo hemos conseguido, por ello agradezco su colaboración a todos cuantos lo han hecho posible y a cuantos nos han visitado».
Momento del pregón de fiestas a cargo de tres operarios jubilados del municipio. | CH. S.
Antonio García Fonseca («Pachito»), Luciano Rego Rivas y Jaime Calvo Argüello («Jaimito») tres operarios municipales ya jubilados, tras toda una vida de entrega y labor comunitaria, fueron los encargados de pronunciar un emotivo y sentido pregón que, como manda la tradición, cada 12 de agosto, daba el pistoletazo de salida a los festejos en el patio del Centro Cultural «Convento de San Francisco» unas «fiestas del pueblo y para el pueblo» donde tendrán cabida «todos cuantos se acerquen a compartirlas y disfrutarlas con nosotros».
Uno de los actos principales este año fue un pregón, vivo durante todas las fiestas, marcado por las vivencias en primera persona acontecidas durante 25 años (Pachito y Luciano) y 35 (Jaimito) siendo alcaldes Antonio Martínez Ramos, Manuel Martínez García, Tomás Carrión Carrión y Jesús María Lorenzo Más para los cuales tuvieron palabras de recuerdo y agradecimiento los tres pregoneros. Alcalde, concejales y vecinos les agradecen «toda una vida dedicada a trabajar en pro de mejorar la calidad de vida en Alcañices, Alcorcillo, Vivinera y Santa Ana».
Antonio García Fonseca «Pachito», el más veterano, nació en Alcañices y allí pasó la infancia y la juventud hasta que con veinte años la mili le llevó a emigrar hasta Salamanca y el País Vasco donde se quedó trabajando en la Michelín. El 1979 se vio obligado a regresar por motivos de salud y coincidió que por aquellas fechas salía a concurso la plaza de alguacil, sólo se presentó él, pasó las pruebas y se quedó la plaza en propiedad tomando el testigo de Manuel González Rivas. Abierto y sencillo, en los primeros años todo lo hacía a pie e incluso iba andando a Santa Ana, Alcorcillo y Vivinera. De memoria infinita se conocía los nombres y apellidos de los más de mil vecinos del municipio y controlar el cobro del 96% de los impuestos.
Jaime Calvo Argüello («Jaimito») nació el día 19 de agosto de 1954 en Alcañices, en el seno de la familia formada por Fernando («El Molinero») y María Argüello. Tras trabajar en la gasolinera de la villa siendo un adolescente y en el matadero «Alfonso» de San Vitero, entró en el Ayuntamiento en 1984 para convertirse en el empleado municipal con más años de servicio: 35 en total. Su primera labor fue la de conserje del Colegio Comarcal Virgen de la Salud, donde tenía su casa propia y se levantaba a las 5 de la madrugada para encender la primera caldera de leña y carbón para que las aulas estuvieran calientes a las 10 de la mañana cuando llegaban al centro más de 300 niños de 50 pueblos. Era el encargado también cada catorce de agosto del «chupinazo»: tirar tras el pregón tradicional el cohete de inicio de las fiestas de San Roque.
Luciano Rego Rivas nació el 9 de noviembre de 1961, marchándose con dieciséis años a Galicia donde trabajó como electricista en la ciudad de Vigo. Tras casarse con Berta Domínguez, regresó a Aliste y entró en la empresa «Moran» de Trabazos. Siendo alcalde Tomas Carrión Carrión firmaba su primer contrato el 19 de mayo de 1994 y allí trabajó durante 25 años. En 2007 fue uno de los primeros voluntarios de la Agrupación Local de Protección «Virgen de la Salud» impulsada por el entonces Teniente de Alcalde Miguel Angel Alonso Llamas.
El patio del Centro Cultural Convento de San Francisco se ha convertido en un escenario ideal para el desarrollo de actos festivos, culturales y folclóricos como los ya celebrados: concierto del Luis Pedraza, actuación de «El Portal de Carmen», Jimenos Band tributo a Joaquín Sabina y el recital poético musical Margarita Ferreras.

La escritora Isabel González Barros firma uno de sus ejemplares. | CH. S.
A nivel literario, la joven escritora de raíces alistanas de dieciséis años Isabel González Barros, que suele veranear en la casa de sus abuelos en Alcañices, presentó su obra «Bajo las estrellas de Aurora» donde con una voz narrativa madura y unas descripciones precisas logra trasladar a los lectores al pueblo imaginario que sirve de escenario a su historia, Villa Aurora, donde se narra la relación entre Lucía y Sebastián dos personajes cuyas vidas confluyen en un pueblo donde lo cotidiano adquiere nombre y color gracias a una prosa sencilla.
Suscríbete para seguir leyendo















