Con lágrimas y repartiendo abrazos, 130 vecinos desalojados el pasado miércoles por el incendio forestal declarado en Fermoselle han abandonado el “albergue” habilitado en dos pabellones deportivos de Bermillo, en los que han pasado dos noches, y en el que tendrán que permanecer diez personas que residen en Pinilla de Fermoselle y Mámoles hasta que avancen las labores de extinción y puedan regresar a sus casas con plenas garantías de seguridad.
La evolución favorable del incendio en las últimas horas permitió levantar los confinamientos de Fermoselle y Fariza, decretados a las pocas horas de que se detectaran las primeras llamas, y autorizar el retorno a sus viviendas de los vecinos de 12 de las 14 localidades que tuvieron que ser evacuadas por el intenso humo o la proximidad del fuego.
La decisión fue acogida con emoción e inmensa alegría por parte de las personas que, durante tres largas jornadas y dos noches, han esperado con inquietud y temor que el intenso trabajo de los efectivos del operativo de extinción de incendios desplegado en Sayago diera sus frutos y que pudieran “salvar” sus casas y sus pueblos.
Traslado de vecinos en un vehículo adaptado de Cruz Roja. / Cedida
“¡Ay Dios que emoción!”. Esta fue la espontánea reacción de una de las vecinas de Cibanal desalojadas que, con angustia, ha seguido desde Bermillo la evolución del incendio, con la esperanza de que la situación mejorara y pudiera retornar a su casa y a su pueblo.
Tras el desayuno, la Guardia Civil anunció el esperado realojo de los residentes en todas las localidades evacuadas, a excepción de Pinilla de Fermoselle y Mámoles, en las que la orografía está dificultando los trabajos de extinción del incendio por parte de los medios terrestres desplegados en la zona, lo que obligará a prolongar el desalojo de sus vecinos hasta que las autoridades competentes ordenen el retorno a sus casas.
De forma escalonada, los vecinos de Cibanal, Fornillos, Formariz, Zafara, Palazuelo, Cozcurrita, Badilla, Tudera, Argañín, Muga de Sayago, Pasariegos y Villar del Buey abandonaron el «albergue» de Bermillo. La gran mayoría de los evacuados regresaron a sus pueblos en sus propios vehículos o acompañados por familiares, mientras que Cruz Roja se encargó del traslado a sus domicilios a 19 personas de las localidades de Villar del Buey, Palazuelo, Cibanal y Formariz con cuatro vehículos, uno de ellos adaptados.

Personal de Cruz Roja ayudan a una vecina a guardar sus pertenencias en un vehículo para regresar al pueblo. / Cedida
Alrededor de 140 vecinos han pernoctado durante dos noches en Bermillo, “albergue” en el que también han recibido alimentos, asistencia sanitaria, medicación y el apoyo de un equipo de psicólogos.
Durante los tres días en los que Bermillo ha acogido a los evacuados por el incendio de Fermoselle, un total de 22 personas voluntarias y cinco técnicos de Cruz Roja han participado en el operativo de la emergencia, que ha contado con el apoyo de la organización en Castilla y León y 15 personas voluntarias de Palencia, Valladolid y Burgos.
Por la seguridad de los vecinos también han velado Protección Civil, Guardia Civil, sanitarios del Sacyl, el Ayuntamiento de Bermillo y numerosos vecinos que se han volcado para hacer más agradable su estancia y atender todas sus necesidades durante tres días en los que la “pesadilla” del incendio ha impedido a muchos conciliar el sueño y a temer por el futuro de sus pueblos.
Además, la circulación en las carreteras que tuvieron que ser cortadas por el incendio forestal ya se ha restablecido, salvo la que conecta Fermoselle y Trabanca y en las de acceso a Pinilla y Mámoles que, por el momento, no se abrirán al tráfico de vehículos.
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