Tras La Rama, Agaete celebró la festividad de la Virgen de Las Nieves con el emotivo Encuentro en el Puente Viejo entre las imágenes de la patrona y de San José. Luego, en las calles del pueblo, la procesión recibió una lluvia de flores para poner punto y seguido hasta la bajada otra vez a la ermita.
Leonor, más conocida por Leo, es una de las mujeres de Agaete que cada año se esmera en encontrar las flores más frescas para lanzarlas al paso de la imagen de la Virgen de Las Nieves bajo su balcón. Este martes no faltó a su costumbre y una lluvia de pétalos blancos y rojos cayeron sobre el tríptico alado de la patrona de la villa norteña al atravesar la calle León y Castillo.
La escena se repitió en las viviendas de las plazas de la Constitución y de Tomás Morales, donde cada 5 de agosto se mezclan los fieles religiosos con los renqueantes devotos de la Diana, la Rama y la Retreta. Esta fiesta de no parar incluía por la tarde un último baile clandestino, que este año se ha suprimido por motivos de seguridad aunque puede saltar la sorpresa en cualquier momento de esta semana.
La salida en procesión de la imagen de la Virgen de Las Nieves desde su ermita junto al mar y el Encuentro con la imagen de San José a la altura del Puente Viejo, que incluye una reverencia, son los momentos más emotivos de la principal fiesta religiosa de Agaete y los vecinos del municipio se ponen sus mejores vestidos para acompañar a la patrona desde el muelle hasta el pueblo de Agaete, donde permanecerá dos semanas en la iglesia de la Concepción.
Pese al cansancio acumulado durante la jornada del lunes por los tres bailes de La Rama, a las siete de la mañana, apenas clareando el día, ya había un grupo de músicos tocando la diana por las calles del Puerto de Las Nieves y por carretera de Las Peñas, en la parte alta del casco de Agaete.
El Encuentro de las imágenes religiosas en el Puente Viejo recibe el aplauso de fieles y curiosos
A esa hora ya había terminado la limpieza a fondo de las principales vías, pero los estragos de dos noches de botellón aún eran visibles en laderas, barrancos y descampados, con residuos se tardarán en recoger.
Tras una misa de peregrinos, hacia las 11.00 horas, de forma casi simultánea, comenzaron las eucaristías en la ermita del muelle y en la iglesia del pueblo, para luego emprender el camino en procesión de ambas imágenes hasta encontrarse frente a frente y simular la reverencia de San José a la Virgen, este año menos visible que en ediciones anteriores.
No obstante, no faltaron los aplausos de los fieles y curiosos antes de iniciar el camino hacia el puente nuevo, con la imagen de San José delante y acompañada por la Agrupación Musical Guayedra, y detrás el tríptico de Las Nieves escoltado por la banda de Agaete y la gente de la mar, los reyunos con sus inconfundibles vestidos de color blanco y azul marino. Algunas mujeres caminaron descalzas los casi dos kilómetros por la carretera, con un ligero viento que se agradecía para soportar el calor.
Autoridades
Entre las dos imágenes desfilaron las autoridades políticas, religiosas y militares, con representantes del Gobierno de Canarias (Poli Suárez), el Cabildo de Gran Canaria (Teodoro Sosa, Inés Miranda y Pepa Luzardo), el Parlamento autonómico y los ayuntamientos de La Aldea, Santa María de Guía, Gáldar, Arucas, Teror, Valleseco o Artenara.
Junto a la imagen de la Virgen desfiló la alcaldesa de la villa marinera, María del Carmen Rosario Godoy, y el resto de la corporación municipal, además del pregonero de este año, el fotógrafo Nacho González Oramas, que fiel a su profesión de periodista gráfico cargó al hombro con una de sus cámaras, pues nunca se sabe donde puede saltar la noticia.
Al llegar al pórtico de la iglesia se cantó la Salve Marinera y los músicos rindieron un emotivo recuerdo a Tomasito, director de la Agrupación Guayedra fallecido el pasado mes de julio. Según comentaron después, interpretaron con un nudo en la garganta el tema Himno a la Virgen de Las Nieves, compuesto por él en el año 1986 y ya convertido en la música que acompañará siempre esta festividad.
La patrona recibe una lluvia de pétalos blancos y rojos a su paso por calles y plazas de Agaete
Tras la ensordecedora traca en la Plaza de la Constitución, las imágenes fueron trasladadas en procesión por las calles y plazas más cercanas al templo de la Concepción, donde personas como Leonor esperaban emocionadas en el balcón para lanzar los pétalos de rosas rojas y blancas.
El Ayuntamiento recordó que esta procesión «es a su vez un acto de encuentro en el pueblo en un día para disfrutar entre vecinos de forma más íntima y con generaciones enteras». Con la esperanza de que por la tarde saliera por algún callejón del pueblo la Banda Clandestina, muchos jóvenes foráneos se quedaron hasta por la noche, donde a falta de más himnos de la Rama pudieron disfrutar de una gran verbena de amanecida.
Respecto al fin de fiesta de La Rama, igual de multitudinaria pese a caer este año en un lunes, el Ayuntamiento resaltó que la Retreta fue un éxito, donde los niños y niñas de Agaete se convirtieron en los protagonistas «con sus farolillos artesanales, miradas llenas de ilusión y de orgullo de participar una fiesta que es suya por derecho y tradición, poniendo el broche de oro a una jornada llena de emociones en el marco de las fiestas de Las Nieves».
La generación más joven acompañó a una multitudinaria comitiva en un pasacalles vibrante y lleno de color. Tras un día intenso de emoción y música, la Banda de Agaete primero y las bandas Guayedra y Clandestina después, marcaron el paso de un pueblo plagado de vecinos y visitantes que se confirmó incombustible en su energía.











