A la tensionada cadena de producción global de la inteligencia artificial se le acumula otro problema. Unos 48.000 empleados de Samsung amenazan con iniciar el jueves una huelga histórica de 18 días que podría interrumpir el suministro de chips de memoria, vitales para esta tecnología y para dispositivos electrónicos como ordenadores y teléfonos móviles.
El gigante tecnológico surcoreano es el mayor fabricante mundial de chips DRAM con una cuota de mercado del 36%, según la consultora TrendForce. Estos componentes son indispensable para que los modelos de IA generativa que hay detrás de productos como ChatGPT, Gemini o Claude sean capaces de generar texto, imágenes, vídeos y código informático. Una parálisis en las líneas de producción de la compañía no solo podría afectar el comercio mundial, sino que previsiblemente provocaría nuevas subidas de precios en un mercado ya golpeado por la escasez de memoria.
El sindicato que representa a los empleados de Samung Electronics exige a la directiva que elimine el límite que restringe las primas al 50% de sus salarios anuales y que haga que esos cambios sean vinculantes de forma indefinida. La compañía habría propuesto establecer esas bonificaciones pero limitarlas a un pago único para 2026, según transcripciones de las negociaciones de las que informa Reuters.
Tribunal surcoreano avala restricciones a la huelga planeada en Samsung entre negociación / Archivo
Beneficios históricos
Con esa exigencia, los trabajadores del fabricante surcoreano de chips quieren equiparar sus condiciones salariales a las de su principal rival, SK Hynix. Esta empresa, también de Corea del Sur y especializada en la fabricación de semiconductores y circuitos de memoria flash, eliminó el límite máximo de las bonificaciones durante 10 años. Eso disparó los bonus y triplicó la recompensa que Samsung ofrece a sus empleados.
La indignación se canalizó hacia dos direcciones. Por un lado, varios empleados abandonaron Samsung para unirse a SK Hynix. Por el otro, se produjo un aumento en la afiliación sindical, según el mismo sindicato, que da más fuerza a los trabajadores para obligar a la compañía a mejorar las retribuciones salariales de su plantilla. Al fin y al cabo, ambos gigantes han visto cómo sus beneficios se han disparado hasta alcanzar máximos históricos gracias al acelerado frenesí inversor por el dominio de la IA y la escasez mundial de chips que ha producido.
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