Derrotar a Djokovic en Wimbledon son palabras mayores. Para ello, se necesita mucho más que firmar un gran partido en la pista más mística de todo el circuito. Eso bien lo sabe ya Álex De Miñaur, que pese a endosar un 6-1 inicial y dominar a ‘Nole‘ en todos los aspectos, acabó viendo como el siete veces campeón daba la vuelta al partido (1-6, 6-4, 6-4 y 6-4) para acceder por decimosexta vez a los cuartos de final de Wimbledon.
Incómodo sobre la pista, con gestos de dolor en su pierna y errático con el servicio. No parecía la mejor tarde para Djokovic, que sin saber como, acabó sacando el partido adelante y consiguiendo el billete para medirse al italiano Cobolli en los que serán ya sus cuartos de final número 63 en torneos Grand Slam. Una salvajada más del serbio.
De menos a más en el partido para acabar cuajando una remontada más y la enésima demostración de supervivencia camino al gran sueño de conseguir la octava corona en la hierba londinense y la 25ª de Grand Slam, para redondear una carrera que ya no admite mucho debate sobre ser la mejor de toda la historia.
Incluso acabó remontando en el cuarto set, donde tras verse 1-4 abajo en el marcador se sacó de la chistera un parcial de cinco juegos seguidos para cerrar el marcador y la victoria. Ante la atenta mirada de Sir Roger Federer, el serbio igualó al suizo como el único hombre junto a Ken Roswell en conseguir acceder entre los ocho mejores de Wimbledon superando los 38 años de edad.














