Sobre una moto todos somos de cristal. Este es el mensaje de la campaña que la DGT lanzó en 2018 para advertir de la vulnerabilidad del colectivo motero en carretera ya que las consecuencias por acelerar de más o un pequeño despiste sobre dos ruedas son aún más nefastas que al volante de un turismo, furgoneta o camión. El verano es una época negra para los moteros, ya que el buen tiempo saca a miles de aficionados al asfalto. El balance de siniestralidad de la semana pasada constata la alerta que se había activado en Tráfico en el arranque de la operación salida: en solo cuatro días, cuatro motoristas fallecieron en Galicia. Dos el jueves en Lugo y Rianxo, y otros dos el domingo en Ortigueira (A Coruña) y Riós (Ourense). Tres de los siniestros mortales fueron por colisión contra un coche y el otro por una salida de vía y posterior impacto contra el guardarraíl.
Desde 2019, año preCOVID, la cifra de fallecidos sobre vehículos de dos ruedas en Galicia ha seguido una tendencia al alza. Se ha pasado de las 17 víctimas mortales de 2019 a las 23 del año pasado -21 en moto y dos en ciclomotor-, lo que supone un aumento del 35%. Desde el año prepandemia hasta el negro balance de este mes de julio, ya son más de un centenar los motoristas y conductores de ciclomotor fallecidos en la red viaria gallega. En los últimos años, este colectivo ha pasado de representar apenas el 15% del total de muertos en las carreteras de la comunidad, a superar el 25%. «Llevamos una tendencia al alza clara, por lo que estos datos crean una gran alarma y preocupación para la DGT», advierte la jefa de Tráfico en Galicia, Victoria Gómez Dobarro.
En 2024 se batió el récord de fallecidos en Galicia sobre vehículos de dos ruedas: 21 de moto y dos de ciclomotor. El resto de ejercicios se movió entre las 13 y las 15 víctimas mortales. Solo en lo que va de año son 9 los conductores de moto murieron en la red viaria gallega y uno de ciclomotor, según datos facilitados por la Jefatura de Tráfico en A Coruña, desde donde se coordinan los centros territoriales de toda Galicia.
Además del repunte de los fallecidos el año pasado, de más de un 50% más que el ejercicio anterior, se detectó un aumento de los daños y la gravedad de los siniestros con motos: hasta un total de 224 en las carreteras de la comunidad con algún daño personal (heridos leves, graves o fallecidos).
«La carretera no es un circuito, menos en Galicia con tantos cruces y una población tan diseminada»
La tendencia al alza de la siniestralidad en este colectivo llevó a la DGT y a la Agrupación de la Guardia Civil de Tráfico a intensificar durante los últimos años las campañas de control y vigilancia a motos ciclomotores con el objetivo de concienciar sobre la importancia de una conducción responsable y segura, no solo por parte de los usuarios de vehículos de dos ruedas sino del resto de conductores ante la presencia de este colectivo vulnerable en carretera.
El pasado mes de mayo —del lunes 12 al domingo 18—, Tráfico puso en marcha un operativo especial sobre las carreteras más frecuentadas por los moteros, en especial las vías secundarias y las localidades de costa. Y ahora en verano, detallan desde el Sector de Tráfico en Galicia, se realizan casi todos los días controles específicos y, de manera especial, los fines de semana.
En los meses de primavera y verano se concentran el 80% de los motoristas muertos en la red viaria gallega, según detalla el jefe del Sector de Tráfico en Galicia, el teniente coronel Antonio Hidalgo. «Intentamos hacerles ver que la carretera no es un circuito y menos en Galicia donde con tantos cruces y población tan diseminada la probabilidad de que se te cruce un vehículo o un peatón en el camino es más alta que en otros lugares de España», advierte Hidalgo. «Muchos —añade— no ven esto y piensan que van en un circuito, y el problema surge cuando se tienen que enfrentar al imprevisto, por eso intentamos que realicen conducciones seguras y no arriesgadas», por lo que, en esos operativos de control, tanto informativos como preventivos, reparten las patrullas de la Guardia Civil reparten trípticos de información.
¿Dónde ha aumentado la accidentalidad con motos? Principalmente en las vías de comunicación de las zonas costeras con climatología acorde con del empleo de este vehículo. En Galicia preocupan de manera especial los finales de semana y los días festivos entre las 12.00 y las 15.00 horas y de 18.00 a 21.00 horas.
El perfil del fallecido en siniestros de vehículos con dos ruedas en Galicia es el de un varón de entre 35 y 44 años, con permiso clase A y con 20 años o más de antigüedad, que se sale de la vía o cae de la moto sin implicación de otro vehículo. El accidente que más se repite es la salida de vía o la invasión del sentido contrario. Normalmente suele estar detrás de un exceso de velocidad o de la pericia en la conducción.
Es precisamente el exceso de velocidad la infracción que más detectas las patrullas de la Guardia Civil entre los motoristas, junto con los adelantamientos antirreglamentarios. Afortunadamente, la infracción por no hacer uso del casco de protección se ha erradicado de las carreteras, pero todavía se ven cascos no homologados o sin abrochar, circunstancia esta que viene a ser como no llevarlo ya que en caso de accidente el dispositivo sale despedido.
El colectivo motero urge «coordialidad» al resto de usuarios y defiende la multa como prevención
El riesgo de morir en un accidente sobre una moto es casi 20 veces superior que en un coche. De ahí la necesidad de una conducción segura y responsable sobre los vehículos de dos ruedas, pero también por parte del resto de usuarios. Desde la Plataforma Motera para la Seguridad Vial, su vicepresidenta, María José Alonso, reclama «más coordialidad» por parte del resto de conductores, pero también una mejora de las carreteras, ya no solo de su mantenimiento sino también de limpieza ya que no es raro que se encuentren en sus viajes con grava, latas de refresco o bolsas de plástico que pueden provocarles una salida de vía. Pero al mismo tiempo, el colectivo, premiado este año por la fundación Línea Directa por sus iniciativas en pro de la seguridad vial durante más una trayectoria de más de dos décadas, reconoce que «unos pocos, que todavía son muchos» motoristas —advierte Alonso— viajan mal equipados al tiempo que reivindica la «vigilancia, control y sanción» como medida preventiva.
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