Extremadura mantiene bajo vigilancia siete explotaciones de ganado bovino ante la sospecha de presencia del virus Shamonda, tras confirmarse los primeros casos en España en las provincias de Córdoba y Toledo. Esta situación ha generado preocupación en el sector y ha obligado a extremar la vigilancia veterinaria para mitigar las posibles consecuencias en la producción.
El presidente del Colegio de Veterinarios de Badajoz, José-Marín Sánchez, ha analizado este escenario e indica que «nos podemos esperar cualquier cosa» en el futuro respecto a las patologías animales. Según ha explicado, «hay hechos que son irrefutables» como el cambio climático y, sobre todo, la globalización, la cual facilita el movimiento diario de personas, animales y patógenos por todo el mundo.
José-Marín Sánchez, presidente del Colegio de Veterinarios de Badajoz
El impacto del virus Shamonda en el ganado
Respecto al virus Shamonda, patógeno transmitido por insectos del género Culicoides, Marín ha señalado que es una enfermedad emergente que afecta especialmente al ganado vacuno. Las vacas afectadas presentan síntomas como fiebre y reducción de la producción láctea, aunque los signos remiten entre siete y diez días con el tratamiento adecuado, salvo el riesgo de abortos en hembras gestantes.
El especialista ha remarcado que no existen vacunas frente a esta dolencia, si bien «no se transmite a las personas» y los animales logran adaptarse inmunológicamente. Además, ha recordado que el comportamiento del patógeno es similar al del virus de Schmallenberg y que la actividad de los vectores transmisores cesará con la llegada del frío y las lluvias.
Preocupación por la peste porcina africana
Más allá de las patologías transmitidas por vectores como la lengua azul o la enfermedad hemorrágica epizoótica, Marín muestra una especial preocupación por la peste porcina africana detectada en Cataluña. Respecto a su eventual llegada a las explotaciones extremeñas, ha afirmado rotundamente: «No es si va a venir o no la enfermedad, sino cuándo la vamos a tener».
No es si va a venir o no la enfermedad, sino cuándo la vamos a tener»
Presidente del Colegio de Veterinarios de Badajoz
Para proteger la cabaña ganadera ante estas amenazas víricas, las autoridades y expertos recuerdan la importancia de las medidas de bioseguridad, como la vigilancia diaria, la desinfección de instalaciones y el control de vectores. Ante cualquier sospecha sintomática, resulta crucial contactar inmediatamente con los servicios veterinarios oficiales para garantizar una detección precoz.













