El célebre naturalista británico Sir David Attenborough, uno de los divulgadores más conocidos de la televisión británica y creador de series documentales como Life, Planet Earth o Our Planet, ha cumplido 100 años encontrándose en un estado envidiable. Condecorado como caballero por la reina Isabel II y por el rey Carlos III y siendo miembro de la Orden del Mérito, sigue consagrando su vida a la crisis climática.
alimentación vegetal por salud y medio ambiente
El factor fundamental para su estilo de vida, se encuentra en la transformación de su dieta. Pese a que admite comer carne de vez en cuando, de forma muy puntual, esto ha sido algo puramente residual, habiendo excluido completamente la carne roja y la de cerdo.
Attenborough, mantiene a su vez, un consumo moderado de pescado y queso, y se muestra muy crítico con el modelo de consumo alimentario a nivel global: “El planeta no puede sustentar a miles de millones de personas que comen carne”. De esta forma, además, reflexionó sobre la modificación que tuvo en sus hábitos: “En general, me he vuelto mucho más vegetariano de lo que jamás pensé que sería. Si todos comiéramos solo plantas, necesitaríamos solo la mitad de la tierra que usamos actualmente”.
Hortalizas saludables
«Las zonas azules» y la regla del 80%
El divulgador comparte pautas alimentarias con los habitantes, denominadas como «Zonas Azules» (regiones como Okinawa (Japón), Cerdeña (Italia), Icaria (Grecia), Nicoyá (Costa Rica) o Loma Linda (EE. UU.)), regiones que acumulan las mayores tasas de longevidad del planeta.
En estos lugares, destaca el control sobre la cantidad de la comida. En Okinawa, por ejemplo, aplican lo que se llama Hara Hachi Bu, un principio que consiste en dejar de comer cuando se alcanza un 80% de la saciedad. “Nunca he sido de comer comidas copiosas ni tampoco soy un gourmet, así que no puedo fingir que me siento privado de nada ni que me haya costado mucho”, reconoció Attenborough en una entrevista.
escuchar a la naturaleza y caminar
Además de la nutrición o la dieta, mantener una buena actividad física y mental es fundamental. A sus 100 años, nunca ha dejado de caminar ni de rodearse de la naturaleza.
Para los que buscan reducir el estrés y conectar con el entorno, el divulgador propone algo: “Siéntate, no te muevas. Guarda silencio. Espera diez minutos. Te sorprenderá mucho si no ocurre algo interesante. No te impacientes demasiado”, siendo este un ejercicio sencillo para conectar con el mundo que nos rodea.















