Derrota dolorosa del FC Cartagena en el Ibercaja Estadio frente al Real Zaragoza (1-0). Primera del curso que corta la racha invicta de los albinegros. No jugó mal el cuadro cartagenero, las tuvo para marcar, aunque también se salvó en varias ocasiones. Desequilibró la balanza Jean Jules para los zaragocistas: una temeridad del camerunés le mandó a la caseta por roja directa y en la siguiente jugada llegó el gol local. Tras su primera decepción, se queda en mitad de la tabla el Cartagena con 5 puntos tras cuatro jornadas.
Comenzó mandando en el partido el Real Zaragoza, como era de esperar y como adelantó el propio Íñigo Vélez en la previa. Se probó a los dos minutos Iker Vadillo con un fuerte disparo que atrapó Lucho. Declaración de intenciones del cuadro maño. No obstante, no se amedrentó el Cartagena, que presionó muy arriba para buscarle las cosquillas a los de Ibai Gómez. No le permitió Vélez salir con facilidad y el Zaragoza tuvo que cambiar de estrategia.
Le costó salir desde atrás al conjunto local y, cuando lo hizo, la premisa fue clara: cortar el avance con falta. El exalbinegro Óscar Ureña quiso protagonismo y balón en los primeros minutos, pero Marc Jurado lo ató en corto para evitar el peligro. Tan en corto, que vio la primera amarilla del partido a los diez minutos.
El primer aviso serio de los maños llegó tras una pérdida de Toni Villa cerca del área que permitió recuperar a Ademo y pisar área con balón a Rubén Díez, quien más peligro causó en el primer acto. El centrocampista se plantó ante Lucho, pero Luca Lohr molestó lo suficiente para evitar un remate franco. Se la mandó a las manos por suerte para el Cartagena y no sería la última vez que se iba a salvar el cuadro portuario.
Comenzó a volcarse el Zaragoza por la derecha con la calidad de Jaume Jardí. Tras el primer cuarto de hora llegaron las más claras. En la primera, centró el extremo para que Pereira, quien llegó desde atrás sin marca, rematara alto de cabeza. En la siguiente no encontró el gol Díez de milagro tras un pase atrás que se paseó por el área sin remate hasta que le llegó al punto de penalti. Le pegó al palo.
Mejor en la exigencia
Sobre el ecuador de la primera parte encerró el cuadro local al visitante en su campo y tuvo que cerrar filas el Cartagena. El gol parecía al caer. No obstante, ese mal tramo de partido le sirvió a los de Vélez para encontrar orden defensivo. No llegó el gol local y creció poco a poco el equipo cartagenero.
Lo hizo a la contra. Un aspecto que había sido más amenaza que arma hasta ahora. Comenzó a recuperar balones el Cartagena delante de su área y sacó las bandas para hacer daño. Villa dirigió, Dacosta y Ribeiro corrieron. La tuvo clara Javi Ajenjo en uno de los contragolpes cuando Adrián Corral -hoy titular por primera vez- dobló a Dacosta. El centro al área pequeña lo estrelló Ajenjo contra el portero.
Pudo suponer un punto de inflexión otra contra que terminó con Dacosta cayendo en el área rival. Intentó colarse entre dos defensas con un regate y fue zancadilleado, pero no señaló nada David López. Tampoco lo hizo tras revisar la acción en el FVS a petición de Íñigo Vélez. Jugada gris en la que no apreció suficiente contacto, aunque lo hubo. A pesar de no conseguir el gol ni el penalti, el Cartagena equilibró la balanza del partido e incluso la pudo decantar hacia su lado.
Demasiado perdón
Perdonó el equipo albinegro y perdonó el Zaragoza en el tramo final del primer tiempo. Luca Lohr se adelantó demasiado a un balón peinado en un córner cuando pudo marcar sin portero. Vadillo recortó a Lucho y se enredó con el balón en los pies cuando lo tenía hecho. Pero la peor fue la de Raúl Dacosta. Se lio en salida el Zaragoza y robó Ribeiro para centrar al segundo palo, donde entró sin marca el extremo. Con siete metros de portería para hacer el gol, la mandó fuera de cabeza.
Jules, protagonista negativo
Volvió el fútbol en la segunda parte -tras solventar los servicios médicos una urgencia en la grada- y el Cartagena regresó mejor. Pero volvió a perdonar. Ribeiro voleó fuera un centro medido de Corral. El conjunto portuario apretaba y atacaba hasta que, tras un córner, Jean Jules tuvo otra desconexión de las que, desafortunadamente, ha acostumbrado a la afición cartagenera. Erró en el golpeo para finalizar jugada y le entregó la pelota a Vadillo, el más rápido del Zaragoza. Para pararlo, se lanzó en plancha a la altura de la rodilla. Llegó tarde. Roja directa.
El castigo fue doble cuando, tras la falta -en la que ni siquiera se pidió revisión- marcó el Zaragoza. Centró pasado de derechas, recogió Ureña en la izquierda, se marchó de dos y la puso templada para la entrada de cabeza de Jardí, que había merecido el gol por su partido. Todo el trabajo albinegro hasta el momento se perdió en un momento.
Se quedó helado el Cartagena e inmóvil su entrenador, que no realizó cambios para ajustar al equipo tras la roja. Los hizo a la hora de juego, dando entrada a Guti y Perejón por Toni Villa y Jurado con una banda derecha nueva. Después entró Marcos Moreno por Ribeiro.
No pasó nada más, pero tampoco se fue del partido el conjunto albinegro. El esfuerzo con un jugador menos fue loable. Incluso llegó a merodear el área contraria en ocasiones que no se materializaron. Pese a la derrota, los errores individuales y la poca contundencia en ataque, el Cartagena no hizo un mal partido en el Ibercaja Estadio. Esa es la esperanza y la base sobre la que se construye este equipo.












