Ante la perspectiva de falta de oportunidades en el Deportivo, Charlie Patiño decidió hacer las maletas y marcharse a Alemania a gozar del protagonismo que se le iba a resistir en A Coruña y en Primera División. Con contrato hasta 2028, el Bochum le acoge hasta el 30 de junio y pretende darle espacio para que pueda sacar y desarrollar todo ese fútbol que lleva dentro. Llegó al equipo de la Bundesliga 2 en los últimos días del periodo de pases de verano y, de momento, se le resiste el estreno con la camiseta azul del equipo de la cuenca del Ruhr.
El británico, con sangre coruñesa, lleva a la espalda el dorsal 28, el mismo que lució en su primera temporada de blanquiazul, cuando tenía ficha del Fabril. Ha estado en el banquillo en los dos últimos encuentros ante el Dynamo de Dresden (1-2) y el Greuther Furth (1-1) disponible para su entrenador, pero de momento no ha sido reclamado para algunos de los minutos finales de esas dos citas. Eso sí, no ha visto a su equipo perder porque ganó el primer encuentro y empató el segundo en casa después de ir por delante y sufrir una expulsión en contra. Ese choque se disputó en la mañana de este sábado. Patiño espera paciente la ocasión, aunque en el club alemán tiene muchas esperanzas depositadas en el fichaje de un futbolista por explotar. En cuanto llegó, fue citado y ahora solo le queda pisar el césped.
Su verano
El internacional sub 21 inglés fue una de las grandes apuestas del Deportivo en su regreso a Segunda. Era la primera experiencia de Patiño como desvinculado del Arsenal, un club en el que se formó. Tuvo más protagonismo en el segundo que en el primero después de que pasase por una dura aclimatación personal e incluso profesional con el salto al fútbol sénior. Con el ascenso a Primera División, era el momento de que buscase minutos fuera y Fernando Soriano le explicó con tiempo su situación, aunque todas las partes tardaron en encontrar un destino. Ahora el Bochum le dará tiempo y espacio para reivindicarse y volver a A Coruña como otro futbolista.











