En 1976 se publicó en América Latina La tía Julia y el escribidor. Mario Vargas Llosa daba rienda suelta a su imaginación para recordar su propia vida. El libro recorrió a la región, con distintos niveles de censura, como prueba del valor que todavía ostentaba el llamado boom de la literatura latinoamericana. Medio siglo mas tarde, la mayoría de los países muestran un importante retroceso notable en la comprensión de la lectura… como en España. La historia ambientada en la ciudad de Piura y la selva amazónica peruana, sería más díficil de asimilar a pesar de que ha crecido el nivel de escolarización. Los recientes resultados de PISA 2025 dan cuenta de un déficit que se extiende a matemáticas y ciencias. Entre los 13 países evaluados, siete mostraron en promedio resultados por debajo de la medición de 2022, en tanto que los datos de otros seis se mantuvieron estables. La OCDE consignó no obstante que el último informe da cuenta de uno de los niveles de rendimiento educativo más bajos jamás observados para las pruebas PISA.
Uruguay, uno de los países que salieron mejor parados de las pruebas, mejoró en ciencias, mantuvo estable su desempeño en matemáticas y retrocedió en lectura. En México, con una gran tradición educativa, los resultados no estuvieron a la altura de los de 2022 en matemáticas y prácticamente iguales en lectura y ciencias. Chile logró mantener resultados estables en el área de ciencias, pero redujo sus números promedio en el caso de matemáticas y lectura.
En cuanto a Brasil, los números tuvieron mínimas variaciones promedio tanto en matemáticas, como en lectura y ciencias, algo que viene sucediendo desde 2015. El gigante sudamericano obtuvo 408 puntos en lectura, 409 en ciencias y 377 en matemática. En cuanto a Colombia, obtuvo 412 puntos en lectura con la medición más reciente lo ubica en 399. En el caso de matemáticas, descendió de 391 en 2018 a 381.
Las pruebas PISA en Perú mostraron también resultados promedio inferiores a los de 2022 en matemáticas y lectura y similares en ciencias. Según el psicoterapeuta Roberto Lerner, el lugar que las redes sociales en la vida de niños y adolescentes explica esta tendencia decreciente en los resultados. La virtualidad consolidada a partir de la pandemia es otro de los problemas en el proceso de aprendizaje detectado en la región. Paraguay tuvo en matemáticas unos resultados parecidos a los de cuatro años atrás, pero muchos más bajos en lectura y ciencias, mientras que en Guatemala los números fueron desfavorables en las tres áreas examinadas.
Colombia obtuvo 381 puntos en Matemáticas y ocupó el sexto lugar regional. En Lectura, alcanzó 399 puntos, 10 menos que en 2022. El resultado reflejó además que el 55% de los estudiantes no alcanzó el nivel básico de comprensión lectora. En cuanto a Ciencia, se llegó a los 414 puntos, con una leve mejoría respecto a la anterior evaluación. Alexandra Isaza, de la Facultad de Educación de la Universidad de La Sabana, planteó que repitieron otros colegas en distintos países: los resultados deben servir para fortalecer las capacidades del sistema educativo.
De los 91 países que participan de la prueba, Argentina quedó en el puesto 75 en Matemáticas, el peor de los promedios desde que el país participa de estas pruebas, 62 en Lectura y 71 en Ciencias. Retrocedió en todas las áreas en relación con la última medición de 2022. Por entonces gobernaba el peronista Alberto Fernández. El informe PISA revela también en este país la profundidad de los cambios en la vida cotidiana de las aulas: la distracción debido a al uso indebido de dispositivos digitales y el uso de inteligencia artificial para sustituir el razonamiento y la investigación. Semanas atrás, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettoveello, pintaba, sin embargo, el mejor de los mundos. «La experiencia del Plan Nacional de Alfabetización demuestra que cuando hay objetivos claros y trabajo sostenido con los supervisores, los directivos y los docentes, los chicos aprenden mejor».
Argentina ha eliminado la cartera de Educación desde que asumió Javier Milei en 2023. Funciona una secretaría, a cargo de Carlos Torrendell, quien en nombre de Pettovello dijo a la prensa ante el fracaso en las pruebas es «consecuencia directa de una cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas, que deterioraron cada sector del sistema».
«La educación argentina había mejorado mucho desde el 2000 en adelante», según la pedagoga Adriana Puiggrós. Milei, sostuvo, ha sido un fuerte punto de corte en un sector que enfrentaba enormes desafíos. No todos los especialistas comparten ese diagnóstico. En lo que sí hay consenso es que la «motosierra» ha dejado su marca en las instituciones de enseñanza. Se ha desfinanciado el Plan de Alfabetización y todos los planes educativos que estaban vigentes. Hubo también una poda en el fondo docente. A diferencia de otros Gobiernos de la región, que pusieron el acento en las secuelas de la pandemia y el impacto tecnológico, el argentino se limitó a responsabilizar a gestiones precedentes y, de paso, ratificar el plan de ajuste que impacta fuerte en las estructuras educativas.
Datos contundentes
Un informe de la Fundación Libertad consigna que la repitencia en las escuelas primarias llegó al 6% en 2025, la sobreedad en las aulas al 19,6% y el abandono entre 2024 y 2025 al 6,9%, mientras en el último año de secundaria la salida del sistema alcanzó 12,5%. De acuerdo con la entidad, el 59% de los niños argentinos que llega a la edad de finalizar la primaria no logra un nivel mínimo de comprensión lectora. El informe «Aprender Alfabetización 2024» del Observatorio de Argentinos por la Educación reveló en ese momento que el 11,6% de los estudiantes de tercer grado en la Argentina no sabía leer.
El Portavoz presidencial, Adrián Ravier, descartó no obstante que las conclusiones del PISA 2025 modifiquen la política educativa sobre la base de una mayor inversión estatal. «No se va a emitir moneda ni se quiere un déficit fiscal». El informe se conoció en medio de una nueva huelga que paralizó todas las universidades nacionales debido a que el Gobierno no cumple con la Ley de Financiamiento de las altas casas de estudio.
Reforma radical
La ultraderecha ha presentado en 2025 un proyecto de reforma de la ley de Educación que promueve el Homeschooling sobre la base de una «libertad educativa, entendida como el derecho de toda persona» a enseñar y aprender «conforme a sus propias convicciones, métodos y proyectos pedagógicos». La familia debe ser el «agente natural y primario» porque «posee el derecho y deber de orientar la formación de sus hijos menores». Las políticas públicas no sustituyen «la responsabilidad individual, familiar ni la iniciativa social». El Estado pierde peso en esa iniciativa de corte anarcocapitalista que se encuentra demorada en el Congreso y que, de acuerdo con la oposición, busca demoler los cimientos de la escuela pública, laica y gratuita creada a fines del siglo XIX, y que recibe en sus aulas al 70% de la población en condiciones de estudiar. La Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) advirtió que la propuesta libertaria deroga el «derecho social y humano» a la educación y busca convertirla en un «servicio de mercado».
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