El Real Betis Balompié regresó a una de esas noches europeas que durante veintiún años pertenecieron al recuerdo y salió de Lille dispuesto a escribir una historia bien diferente en la Champions League. La ciudad norteña de Francia fue territorio verdiblanco, con 800 almas alentando a los de Manuel Pellegrini en un 8 de septiembre de 2026 para el recuerdo. El Pierre-Mauroy fue testigo del triunfo bético que confirma que la vuelta a la gran Europa no responde únicamente a la nostalgia. Aquel Betis abrió una puerta y este quiere demostrar que tiene nivel para carearse con los mejores.
El Betis volvió a sentir el ambiente de la máxima competición europea a nivel de clubes y lo hizo sin renunciar a su identidad que lo ha acompañado durante toda la era Manuel Pellegrini. En el césped del feudo francés apareció un equipo reconocible y con determinación, buscando tener protagonismo desde que saltó al verde y escuchó el himno de las estrellas, pero los de Davide Ancelotti golpearon primero.
Fue Ayase Ueda el que ganó en el segundo palo la batalla a Bellerín después de que Ethan Mbappé ganara la suya en el costado zurdo, recortando con suma facilidad a Facundo Bernal y metiendo un buen balón al área difícil de defender.
El tanto dejó noqueado a los verdiblancos por momentos, viendo cómo el Lille, apoyado por su sonora afición, ganaba metros y se acercaba al segundo. La paciencia y la resiliencia fueron las mejores armas de un Betis que esperó su momento para empatar la contienda en el 33′. Fornals botó el córner, Antony probó suerte sin éxito y le devolvió el balón al castellonense para que metiera un centro perfecto al corazón del área, lugar que atacó Bartra con decisión para hacer el 1-1.
La alegría en los 800 béticos desplazados apenas duró, puesto que los de Ancelotti respondieron tres minutos después, en un partido con gran ritmo, anotando el 2-1. Esta vez llegó desde la esquina, en un balón parado que Alexsandro ganó en el palo largo a Isco y Riquelme y que cabeceó con gran ímpetu al poste contrario de Valles.
El frenesí en el juego de ambos equipos, perdiendo a veces el control táctico o la pausa, acercó a los verdiblancos a igualar de nuevo el choque, pero la gran acción de ataque liderada por Fornals e Isco no supo concretarla Troy Parrott con todo a favor ante Özer.
El guion en la segunda mitad fue idéntico en su comienzo, con un Betis decisivo y esta vez, golpeando en área. Primero, Marc Bartra cabeceó a la red una falta lateral provocada por Parrott y puesta con música clásica por Isco Alarcón, y, cuatro más tarde del empate a dos, en el 53′, fue el irlandés quien pudo redimirse de su error en el acto inicial. Riquelme le cedió el cuero, se emparejó con Alexsandro y le sacó ventaja con una bicicleta hacia fuera golpeando con la zurda cruzado. Golazo de nueve caro.
La acción ventajosa para los de Manuel Pellegrini ganó más valor incluso por el error de Ethan Mbappé, que se olvidó del fútbol para darle un codazo a Natan sin balón en juego y terminar expulsado.
Vio rápido el Ingeniero que los suyos necesitaban refresco y que, a los amonestados, tenía que ir quitándolos para reducir opciones de que se emparejase de nuevo la igualdad numérica en el césped.
Durmió, en la medida que pudo, el partido el Betis, se hizo con la posesión y aglutinó ataques con la espera necesaria y reduciendo las altas revoluciones, pero ni con uno menos se dio por rendido el Lille, que córner tras córner, y con Giroud sobre el campo, obligó a que los verdiblancos tuvieran que defender el área. Ahí Bartra y Deossa fueron capitales en dichas acciones aéreas.
En los compases finales, tanto pudo matar el Betis a la contra como el Lille dispuso de llegadas para inquietar el área de Valles, pero la vuelta de los de Manuel Luis Pellegrini Ripamonti a la Champions League se saldó con victoria.
Tendrá que esperar el Real Betis Balompié más de un mes para verse las caras con el Porto en La Cartuja a mediados de octubre, pero de Lille se marchó con lo más importante: tres puntos, el trabajo hecho y dándole una inmensa alegría a los béticos desplazados con una actuación seria al nivel de lo esperado. La banda del campeón ya ruge de nuevo en la Champions League y escribe un nuevo capítulo en su historia europea. En seis días, Villarreal.
Fuente: El Correo de Andalucía








