El Real Madrid no entiende de lógicas y bajo esa premisa arrancó con victoria una nueva edición de la Champions League. Los de Mourinho ganaron, aunque no fueron mejores. Pero los tres puntos cuentan igual, y eso es lo que vale para recuperarse del traspiés en La Cartuja. [Narración y estadísticas: Real Madrid 2-1 Inter de Milán]
Los primeros minutos del Madrid fueron sus peores en toda la temporada y, sin embargo, acabaron en premio. Doble, además. Dos goles -de Mbappé y de Valverde– tras dos errores de Bisseck y de Josep Martínez. Así se resuelven muchas noches de Champions en el Bernabéu. Lo saben en toda Europa.
Mientras, Mourinho sigue tomando nota de lo que funciona y de lo que no en este nuevo Madrid. Como lo del invento, por necesidad, de Trent en el centro del campo. Había que intentarlo, pero quedó claro que difícilmente se repetirá en el futuro.
O todas las ocasiones claras del equipo (16 en total) que acaban en el limbo, y que ya costaron la derrota en Sevilla. Las más claras -de las que no entraron- fueron dos de Bellingham en boca de gol que atajó Josep. Se echaron de menos cuando el Inter, en el 77′, puso el 2-1 y muchos se lamentaron de lo perdonado.
Lo positivo. Que Courtois es eterno y sus paradas (7 al Inter, que hizo 21 tiros) siguen teniendo el valor de goles a favor. Y que Mbappé, esté más o menos fino, sigue ‘mojando’ casi por inercia.

La reivindicación del Bernabéu en favor de Ceuta.
Antes del inicio, el Bernabéu ya dejó una de las imágenes de la noche. Centenares de banderas de la ciudad autónoma de Ceuta inundaron el fondo sur del estadio bajo el cántico «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende» para brindar su apoyo en plena crisis migratoria.
Ya con el balón en juego, empezó sufriendo un Madrid que ante las bajas salió con Trent en el centro del campo y Brahim de extremo derecho -con Diomande otra vez en el banquillo-. Era el minuto 3 y Courtois ya estaba haciendo una de sus paradas salvadoras ante un disparo de Thuram.
El juego siguió volcado hacia el área madridista, por lo menos, hasta pasado el minuto 10. Y pese a todo, cuando parecía que en cualquier momento iba a caer el gol interista, el tanto llegó pero en el lado contrario.
Dos errores, dos goles
Le bastó al Madrid de Mourinho una simple sacudida. Un error de Bisseck. Un pase corto de Brahim. Un remate de primeras de Mbappé cayéndose.
Se adelantó el Madrid, siempre desafiando a la lógica. Pero el Inter no iba a dejarse ir pese a encajar el primer golpe. Los de Chivu, expupilo de Mou en la casa neroazzurra, siguieron su plan y volvieron a probar a Courtois. Esta vez con una potente falta del turco Çalhanoglu que blocó el belga.

Kylian Mbappé, en la acción del 1-0 contra el Inter de Milán.
El gol fue un grito de liberación para el Madrid, aunque el dominio de la posesión claramente fuera del equipo más hecho de los dos. Eso, sin embargo, a veces de poco sirve frente a la mística bernabesca de las noches de Champions.
Esa mística que debió hechizar a Josep Martínez, el portero español del Inter. El jugador catalán, con un pasado juvenil en Can Barça, convirtió un pase atrás de un compañero en el mayor de los desastres. Toda una calamidad.
Josep dudó de primeras, no despejó y quiso regatear de tacón a Valverde. El futbolista uruguayo solo tuvo que alargar la puntera para meterla. 2-0 en menos de media hora para la euforia merengue y la incredulidad italiana.
Algo divino quería que el Madrid se llevase los tres puntos en esta noche calurosa de septiembre. La prueba: un balonazo que estrelló el inglés Curtis Jones en el larguero tras una gran jugada para volver a meter al Inter en el partido.
Otro inglés, el colegiado Michael Oliver, empezó a sufrir el runrún del Bernabéu ante la reiterada fuerza empleada por los jugadores del Inter en sus entradas. Le costó casi 40 minutos enseñar la primera amarilla. A Çalhanoglu.
Fallo tras fallo
Tuvo el Madrid la oportunidad de llevarse un premio mayor al descanso. En la última del primer tiempo, tras una carrera de Mbappé que dejó atrás a dos jugadores del Inter y un disparo a través de un tercero. Detuvo esa Josep y detuvo también el tiro a bocajarro de un Bellingham que se metía él mismo en la portería si hacía falta.
Llegó el entretiempo. El Madrid se iba a vestuarios con dos goles de ventaja y su portería a cero a pesar de haber recibido once tiros en solo 45 minutos. El Inter seguramente tratando de buscar explicación a lo inexplicable.

Intervención de Josep Martínez ante Bellingham.
No hizo cambios en el descanso Mourinho y sí los hizo Chivu. Uno. Quitó a Pavard para dar entrada al ex del City John Stones. Y como acabó el primer tiempo, arrancó el segundo. Con una fugaz jugada del Madrid, que rozó el gol.
Fue una profunda carrera de Mbappé. Al galope el francés, sin que hubiera manera de pillarle. Se posicionó frente a Josep, no se decidió entre probar con una vaselina o por debajo y, cuando quiso reaccionar, se le había hecho tarde. Al final, parada del español y manos a la cara de Kylian.
En el otro área seguía inspirado Courtois. Sus paradas mantenían la ventaja, que a la vez empezó a ser surrealista que no creciera. Los fallos se acumulaban. El más clamoroso, de Bellingham con toda la portería para él tras una jugada maradoniana de Brahim. Trató de asegurar bajando el balón y cuando disparó ya se le echó encima Josep.
Nueve minutos después, en el 67′, el meta español salvó con otra estirada un tiro de Mbappé que también iba para dentro. Y dos más tarde, en el 69′, se le iba a Brahim fuera un disparo que parecía imposible que no acabara entre las mallas.

Brahim se lamenta de una ocasión fallada contra el Inter.
Entre fallo y fallo se colaban algunos pitos del Bernabéu, que no entendía qué ocurría con la definición de sus delanteros. El Inter, con dos goles de desventaja, abría huecos en pos de atacar en avalancha y esto dejaba un panorama loco para el último tramo del partido.
2-1 y a sufrir
Le salió cara al equipo italiano, que recortó distancias en el 77′. No llegó a tapar Trent un centro de Lautaro y Carlos Augusto le ganó el duelo a Dumfries en el área para hacer el gol. Ahora sí, el partido entraba en terreno peligroso y el bando madridista se lamentaba de todas las ocasiones perdonadas.
Agitó Mourinho el banquillo tras el 2-1. Quitó a Trent, que se fue silbado, y a Brahim y metió a Tchouaméni -en su estreno en la temporada- y a Diomande. El Inter, que ya había agotado cuatro cambios, hizo el quinto para meter a Mkhitaryan por el autor de su gol.
Con un ambiente dividido, entre pitos y aplausos, se fue del campo Vinicius. En su lugar entró Carreras, aunque lo de entrar se dilató por más de un minuto porque el brasileño tardó en salir del terreno de juego y el árbitro no dio paso a su sustituto.
Con mucha presión en el ambiente y alguna jugada que hizo temerse lo peor, acabó el partido. Algún suspiro se escapó en mitad de la bronca de un Bernabéu preocupado que, tras dos años sin títulos, se impacienta por ver una buena versión de su Madrid. Lo del take it easy que le gusta decir a Mourinho no vale en los tiempos que corren en la Castellana.

Mourinho habla con Vinicius tras cambiarle contra el Inter.
Real Madrid 2-1 Inter de Milán
Real Madrid: Courtois; Dumfries, Huijsen, Konaté, Cucurella; Alexander-Arnold (Tchouámeni, min. 79), Valverde, Bellingham; Brahim (Diomande, min. 79), Mbappé y Vinícius (Carreras, min. 88).
Inter: Josep Martínez; Diouf, Pavard (Stones, min. 46), Bisséck, Bastoni, Carlos Augusto (Mkhitaryan, min. 83); Barella (Sucic, min. 60), Çalhanoglu (Zielinski, min. 60), Jones; Lautaro y Thuram (Bonny, min. 60).
Goles: 1-0, min. 15: Mbappé. 2-0, min. 23: Valverde. 2-1, min. 76: Carlos Augusto.
Árbitro: Michael Oliver (Inglaterra). Mostró cartulina amarilla a Huijsen (min. 80) por parte local y a Çalhanoglu (min. 39) y Lautaro (min. 80) por parte visitante.
Incidencias: partido correspondiente a la primera jornada de la Fase Liga de la Liga de Campeones disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante cerca de 78.000 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de Nepal y China fallecidas por una riada.









