428 CV y solo 0,5 litros tras 100 km fuera del asfalto

¿Puede un SUV híbrido enchufable de 428 CV y siete plazas enfrentarse a pistas pedregosas, pendientes y zonas de baja adherencia sin disparar el consumo? El EBRO s900 PHEV 4×4 acaba de poner esa pregunta sobre el terreno, y el resultado más llamativo fue completar 100 kilómetros utilizando apenas 0,5 litros de gasolina. La prueba se celebró en Zaragoza, lejos del asfalto y con el mismo libro de ruta del Cierzo Rally Ejército de Tierra.

Una prueba fuera del asfalto con dos retos diferentes

El EBRO Raid Experience lleva el SUV hasta Zaragoza

La experiencia formó parte del EBRO Raid Experience, una actividad de orientación y eficiencia desarrollada por caminos de Zuera, Villanueva de Gállego y Zaragoza. No era una presentación estática ni una simple demostración sobre una pista preparada: los participantes tuvieron que enfrentarse a un recorrido con distintos tipos de terreno y tomar decisiones durante la marcha.

El escenario elegido coincidía con algunos de los espacios utilizados por el Cierzo Rally Ejército de Tierra. Eso permitió probar el EBRO s900 PHEV 4×4 en condiciones más exigentes que las habituales para un SUV pensado principalmente para circular por carretera. Pistas rápidas, caminos estrechos, piedras y fuertes pendientes formaron parte de una ruta que exigía algo más que potencia.

Aquí no bastaba con pisar el acelerador. La orientación, la elección de la trazada y la gestión de la energía tuvieron un papel decisivo, sobre todo porque uno de los objetivos consistía en llegar más lejos consumiendo la menor cantidad posible de combustible.

Orientación, distancia y caminos sin repetir

El primer desafío comenzó con un mapa impreso que mostraba distintos puntos de paso. Cada equipo debía localizar la ruta más corta para enlazarlos, una tarea en la que la distancia recorrida era tan relevante como la capacidad para interpretar correctamente el itinerario.

El mejor equipo completó el recorrido en 18,02 kilómetros, mientras que el segundo necesitó 20,02 kilómetros. La diferencia fue pequeña, pero suficiente para mostrar cómo una elección de ruta puede cambiar el resultado en una actividad de este tipo.

También había una bonificación para quienes consiguieran terminar sin repetir ningún camino. En este caso, ningún participante logró cumplir la condición. El reto, por tanto, no se limitaba a avanzar: había que hacerlo con precisión y evitando volver sobre los pasos anteriores.

La eficiencia eléctrica fue la gran protagonista

Cien kilómetros y solo 0,5 litros de Gasolina

La segunda prueba centró toda la atención en el EBRO s900 PHEV 4×4 y en el funcionamiento de su sistema híbrido enchufable. Los vehículos recorrieron 100 kilómetros del Cierzo Rally Ejército de Tierra siguiendo el mismo libro de ruta empleado en la competición.

El objetivo no era ser el más rápido. Ganaba el equipo que consiguiera completar el trayecto con la menor cantidad posible de combustible, una condición que cambiaba por completo la forma de afrontar la ruta. Cada aceleración, cada pendiente y cada tramo de baja adherencia podían influir en el resultado final.

El recorrido incluía pistas rápidas, caminos estrechos, superficies pedregosas, pendientes pronunciadas y zonas de fesh-fesh. Este tipo de tierra extremadamente fina puede reducir de forma considerable la adherencia, así que el sistema de tracción total tuvo que trabajar sobre firmes muy distintos.

El equipo vencedor terminó los 100 kilómetros con un consumo de solo 0,5 litros de gasolina. Los siguientes clasificados registraron 1,3 y 4,8 litros, respectivamente. La diferencia entre los resultados refleja hasta qué punto la estrategia de conducción y el uso de la energía disponible podían marcar la prueba.

Una Batería preparada para cubrir buena parte de la ruta

La cifra más baja fue posible, entre otros factores, gracias a la batería de 34,46 kWh del s900 PHEV 4×4. El sistema ofrece una autonomía eléctrica cercana a los 140 kilómetros, una capacidad que permite recorrer una distancia como la de esta prueba utilizando en buena medida la energía almacenada previamente.

La clave está en que los 100 kilómetros del desafío quedan dentro de esa autonomía eléctrica aproximada. Por eso, el motor de gasolina no tuvo que asumir todo el trabajo durante el trayecto, algo especialmente relevante cuando el vehículo se mueve por pistas y no por una carretera convencional.

El resultado no significa que cualquier recorrido fuera del asfalto vaya a repetir exactamente esos 0,5 litros. La propia actividad combinaba orientación, eficiencia y unas condiciones concretas de conducción. Pero sí muestra con claridad cómo un SUV híbrido enchufable puede utilizar la batería para reducir de manera notable el uso de combustible en una ruta exigente.

Tracción total, seis modos y 428 CV

Una respuesta diferente según el tipo de terreno

El EBRO s900 PHEV 4×4 cuenta con un sistema de tracción total inteligente capaz de gestionar la entrega de potencia entre ambos ejes. Su arquitectura híbrida incorpora un motor eléctrico en el eje trasero, una solución que permite adaptar la respuesta del vehículo a las condiciones del firme.

La entrega inmediata de los motores eléctricos resulta especialmente útil cuando la adherencia disminuye. En lugar de depender únicamente del motor de gasolina, el sistema puede distribuir la fuerza entre los ejes para mantener la capacidad de avance en superficies complicadas.

El modelo ofrece seis modos de conducción: ECO, Normal, Sport, Snow, Sand y Offroad. Los tres últimos están destinados a situaciones en las que el terreno presenta más dificultades y modifican la respuesta del vehículo según el tipo de superficie.

  • Snow: suaviza la entrega de potencia sobre superficies deslizantes.

  • Sand: busca una respuesta más inmediata para avanzar sobre terrenos blandos.

  • Offroad: combina la actuación del sistema híbrido con la tracción total para adaptarse a firmes irregulares.

Tres nombres y tres formas de afrontar el terreno. La elección del modo no sustituye a la conducción, pero sí permite ajustar la respuesta del sistema cuando el suelo cambia y la adherencia deja de estar garantizada.

Un sistema híbrido con 428 CV y Siete Plazas

El conjunto mecánico combina un motor de gasolina 1.5 TGDI con tres motores eléctricos. La potencia total alcanza los 315 kW, equivalentes a 428 CV, mientras que el par máximo llega a 580 Nm. Son cifras que sitúan al s900 como el modelo de mayor tamaño dentro de la gama de EBRO.

Uno de los motores eléctricos se encuentra en el eje trasero y entrega 175 kW y 310 Nm. Su función es especialmente relevante para el sistema de tracción total, ya que aporta fuerza en la parte posterior sin depender de una conexión mecánica convencional entre ambos ejes.

Todo el conjunto trabaja junto a una transmisión automática 3DHT de tres relaciones. La batería de 34,46 kWh se combina con un depósito de combustible de 70 litros, lo que permite declarar una autonomía total superior a 1.000 kilómetros.

Con 4,81 metros de longitud y siete plazas, el EBRO s900 PHEV 4×4 está planteado como un SUV familiar de gran tamaño. La experiencia de Zaragoza ha mostrado, además, una faceta menos habitual: su capacidad para utilizar la propulsión eléctrica y la tracción total cuando el asfalto desaparece.

La prueba del EBRO s900 PHEV 4×4 deja una lectura clara: sus 428 CV no son el único argumento del modelo. La batería de 34,46 kWh, los seis modos de conducción y el motor eléctrico trasero explican su actuación sobre terrenos difíciles, mientras que los 0,5 litros consumidos en 100 kilómetros ponen el foco en la eficiencia. Un SUV de siete plazas que, al menos en esta experiencia, demostró que también sabe moverse lejos de la carretera.

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