estos son los casos que investiga

  1. Vigilancia centrada en Ceuta
  2. Seguirán sus movimientos
  3. Fotografías y vídeos como prueba
  4. El absentismo, en máximos históricos
  5. Las bajas fraudulentas, un “clásico” para los detectives
  6. Límites a las investigaciones

Según ha podido saber Confidencial Digital, los investigadores van a seguir, fotografiar y grabar a empleados sobre los que existen sospechas y recopilar pruebas sobre sus actividades.

Vigilancia centrada en Ceuta

La vigilancia estará centrada muy especialmente en la ciudad autónoma de Ceuta, donde las bajas laborales han experimentado un importante crecimiento durante los últimos años.

En 2023 se iniciaron 4.352 procesos de baja por enfermedad común o accidente no laboral, un 27% más que cinco años antes, según los últimos datos de la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT).

Ese mismo año, el absentismo derivado de bajas por enfermedades y accidentes no relacionados con el trabajo supuso 28,46 millones de euros en Ceuta.

El conjunto del absentismo registrado durante 2023 equivalió, además, a que 1.454 trabajadores de la ciudad autónoma no hubieran acudido a trabajar ningún día del año, según los datos difundidos por la Confederación de Empresarios de Ceuta.

La patronal ceutí calculó que esa cifra representaba más del 7,5% de los afiliados al régimen general y advirtió de que el absentismo había aumentado un 31,87% en cinco años en la ciudad, por encima del incremento del 28,94% registrado a nivel nacional.

Seguirán sus movimientos

Las investigaciones encargadas por CESMA afectarán a trabajadores de empresas asociadas a la mutua y a autónomos adheridos.

Según ha podido saber ECD, una vez recibido un caso, los detectives podrán realizar una primera fase de investigación destinada a comprobar y ampliar la información disponible sobre el trabajador.

Entre las averiguaciones contempladas se encuentra la identificación del vehículo utilizado por la persona investigada, si lo guarda en un garaje, la comprobación de su domicilio y localización y la posible relación con determinadas empresas.

Después llegará la fase de observación. Los investigadores deberán determinar qué actividades realiza realmente el trabajador durante el periodo en el que está siendo investigado.

El seguimiento puede llegar a un nivel de detalle considerable. Los detectives observarán aspectos relacionados con la deambulación del trabajador, la carga de pesos y los movimientos de las extremidades o del tronco, entre otros elementos que puedan resultar relevantes para comprobar si su comportamiento resulta compatible con la dolencia que alega.

En el caso de los autónomos que perciban una prestación por cese de actividad, los investigadores también podrán comprobar si continúan desarrollando algún tipo de trabajo.

Fotografías y vídeos como prueba

Los detectives no se limitarán a observar a los trabajadores. Según la información a la que ha tenido acceso Confidencial Digital, deberán documentar los resultados de sus investigaciones mediante imágenes y grabaciones de vídeo.

Las imágenes tendrán que ser suficientemente nítidas y las grabaciones deberán permitir acreditar las actividades realizadas por la persona sometida a seguimiento.

El objetivo es obtener pruebas que permitan determinar si el trabajador está desempeñando una actividad laboral o realizando acciones incompatibles con el estado de salud que alega.

Todo ese material podrá ser posteriormente valorado por los responsables de la mutua. Además, las fotografías, vídeos y demás pruebas obtenidas podrán utilizarse como elementos probatorios ante juzgados y tribunales si el asunto acaba judicializado.

Los investigadores tendrán que elaborar un relato objetivo, completo y conciso de aquello que hayan observado. Sus conclusiones deberán permitir determinar con claridad si la persona investigada está capacitada para desarrollar su actividad laboral o si existen indicios de que ha realizado alguna actividad fraudulenta para obtener o conservar una prestación.

Si la investigación no detecta ninguna irregularidad, el detective también tendrá que dejar constancia del resultado y explicar las averiguaciones realizadas.

El absentismo, en máximos históricos

La decisión llega en un momento en el que el absentismo laboral ha alcanzado niveles récord en España. En 2025 se situó en el 7,6% de las horas pactadas, el máximo histórico, según el XV Informe Anual Adecco sobre Empresa Saludable y Gestión del Absentismo, publicado por The Adecco Group Institute.

El fenómeno generó un coste de 59.109 millones de euros para la economía española, un 11,7% más que el año anterior.

Uno de los factores que más preocupa es el crecimiento de las bajas relacionadas con la salud mental. Estas se han incrementado un 111% durante los últimos cinco años y ya constituyen la segunda causa de baja por número de episodios y la primera por duración media.

El informe señala que las bajas provocadas por trastornos mentales duran de media entre dos y cuatro veces más que aquellas derivadas de una causa física, circunstancia que incrementa el riesgo de que los procesos terminen cronificándose.

También gana peso el ‘burnout’ o síndrome del trabajador quemado, relacionado con situaciones de estrés crónico. El estudio sitúa este fenómeno en un contexto de transformación de las empresas por la digitalización y la implantación de la inteligencia artificial, y advierte de que la tecnología también puede generar nuevos factores de presión cuando se introduce sin suficiente formación y acompañamiento.

Las bajas fraudulentas, un “clásico” para los detectives

Fuentes de la Asociación Profesional de Detectives Privados de España (APDPE) reconocieron a Confidencial Digital que las bajas médicas fraudulentas se han convertido en una práctica cada vez más habitual en el mercado laboral español, especialmente después de la pandemia.

El seguimiento de empleados que presuntamente simulan estar incapacitados para trabajar no constituye una actividad nueva para los investigadores privados. Las mismas fuentes explican que se trata de un “clásico” dentro del sector.

Sin embargo, los profesionales han detectado desde la pandemia un incremento significativo de las peticiones de empresas privadas que recurren a detectives para comprobar si las bajas médicas de determinados empleados responden realmente a las limitaciones que alegan.

Por sectores, destacan la industria y los servicios, especialmente actividades como la automoción, la hostelería y la construcción.

Límites a las investigaciones

Los seguimientos, no obstante, tendrán límites. Los detectives no podrán utilizar métodos personales o técnicos que vulneren el derecho al honor, la intimidad personal y familiar, la propia imagen o el secreto de las comunicaciones de los trabajadores investigados.

En los casos en los que las pruebas recabadas den lugar a un procedimiento judicial, los investigadores podrán además ser llamados a ratificar ante un juez o tribunal las conclusiones y las pruebas obtenidas durante sus seguimientos.

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