En una entrevista en ‘El Cascabel’ de TRECE, José Luis Pérez ha abordado junto a Federico Trillo, exministro de Defensa, la creciente preocupación política en torno al futuro de Ceuta y Melilla. El antiguo responsable ministerial ha advertido sobre los movimientos del Gobierno de España respecto al reino alauí tras las recientes declaraciones del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, sobre supuestas cesiones del Ejecutivo.
Trillo ha denunciado que la gestión gubernamental ha consistido en admitir presiones constantes y mantener acuerdos que alteran los derechos y los servicios públicos en las ciudades autónomas. En este sentido, ha señalado que «es más que posible que hayan prometido sentarse a negociar algún tipo de cosoberanía o alguna solución semejante, como han hecho en Gibraltar de espaldas y como hicieron en el Sáhara al Parlamento«.
Ante el deterioro del orden ciudadano, el exministro ha defendido la adopción inmediata de medidas legales extraordinarias amparadas en la legislación vigente. Por ello, ha planteado recurrir al artículo 24 de la Ley Orgánica 4/81 mediante la declaración del estado de excepción, argumentando que quienes cruzaron la frontera «han entrado ilegalmente, es un delito que se está instruyendo» y se debe proceder a su retorno inmediato.
La investigación en la Audiencia Nacional
El análisis ha continuado sobre el auto judicial de la magistrada María Tardón en la Audiencia Nacional, que investiga los sucesos del 30 y 31 de julio como un posible delito contra la seguridad del Estado. La jueza ha constatado indicios de gestión o participación por parte de Marruecos, recordando que el propio presidente Pedro Sánchez calificó inicialmente el episodio como un ataque a la integridad territorial.
Para Trillo, resulta incomprensible la negativa del Ejecutivo a señalar al país vecino cuando las evidencias judiciales y documentales apuntan a una acción organizada. El exministro ha afirmado que esta actitud sugiere que Sánchez se encuentra «sometido a algún tipo de chantaje» y bajo un «síndrome de Estocolmo», actuando contra toda evidencia en connivencia con el reino marroquí.
Es más que posible que hayan prometido sentarse a negociar algún tipo de cosoberanía»
Polémica por el mapa oficial
Durante la conversación se ha tratado la información desvelada por The Objective, donde se expone que un mapa oficial del Gobierno ha presentado a Ceuta y Melilla como territorios en disputa con Marruecos. Trillo ha calificado este hecho de inadmisible y ha remarcado que ambas plazas son españolas de pleno derecho y nunca han pertenecido a la corona alauí ni han sido reconocidas así por la ONU.
El exministro ha recordado que los acontecimientos provocados en la frontera vulneran la legalidad y han provocado víctimas mortales. Ante esta situación, ha subrayado que «Marruecos ha cometido un ilícito internacional y se debe exigir su responsabilidad», criticando a la vez que miembros del Consejo de Ministros hayan priorizado visitar a los migrantes antes que atender a los propios ciudadanos ceutíes.

Marruecos ha cometido un ilícito internacional y se debe exigir su responsabilidad»
Efecto llamada y falta de medios
En la mesa de debate se ha alertado también sobre la estrategia de normalizar la situación bajo la etiqueta de crisis humanitaria mientras miles de personas permanecen sin registrar. Los analistas han coincidido en que el objetivo de estas acciones consiste en desestabilizar la vida cotidiana de las ciudades autónomas hasta convertirlas en lugares de difícil habitabilidad para forzar concesiones políticas.
Asimismo, Trillo ha alertado sobre el intenso efecto llamada generado, señalando la llegada continuada de macrolanchas con decenas de migrantes desde Argelia a zonas como Cabo de Palos en la Región de Murcia. El exdirigente ha denunciado la inferioridad operativa de las fuerzas de seguridad, explicando que las planeadoras alcanzan hasta 60 nudos frente a los 30 nudos que desarrollan las embarcaciones de la Guardia Civil, que apenas dispone de una unidad en la zona pese a la detección temprana del SIVE.
Por último, el exministro de Defensa ha instado a abrir un debate riguroso y a exigir una posición firme tanto al Gobierno nacional como a la Unión Europea. Trillo ha concluido que España afronta una presión migratoria continental que requiere el blindaje de las fronteras exteriores y el cese de una política de hechos consumados.











