Un total de 1.046 personas africanas que sobrevivieron a intentos de travesía marítima por la ruta migratoria del Atlántico con destino a las Islas Canarias desembarcaron en estado vulnerable durante la última semana de agosto en Senegal y Mauritania, según informó este lunes Médicos Sin Fronteras (MSF).
«Los supervivientes viajaban a bordo de siete embarcaciones en peligro que zarparon de Gambia con destino a las Islas Canarias, en el océano Atlántico —una de las rutas migratorias más largas del mundo— antes de quedar a la deriva en alta mar», explicó MSF en un comunicado. Los migrantes -incluidas 134 mujeres, una de ellas embarazada, y 88 menores- desembarcaron en las ciudades de Nouadhibou (Mauritania), y Rosso y Dakar (Senegal). Equipos de la ONG les proporcionaron asistencia médica de emergencia en colaboración con la Media Luna Roja Mauritana en Nouadhibou, y con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Rosso y Dakar.
Las personas presentaban deshidratación extrema, pérdida del conocimiento, fracturas óseas, fatiga extrema e infecciones cutáneas, gastrointestinales y respiratorias, como consecuencia de haber permanecido a la deriva durante un largo periodo en el mar. La mayoría procedían de Senegal y Gambia; otros, de Malí, Guinea-Conakri y Costa de Marfil.
Violencia
Muchos relataron haber sufrido violencia tanto en sus países de origen como durante la ruta migratoria, según la ONG. «Cuando las personas emprenden una ruta de 2.000 kilómetros, actualmente la más peligrosa del mundo, deben estar huyendo de algo peor», afirmó el jefe de misión del equipo de migración de MSF en África occidental, Dalil Adji.
«Hacemos un llamamiento a los gobiernos de África Occidental y Europa para que prevengan esta tragedia humana estableciendo vías seguras y legales para que las personas busquen refugio, y creando una respuesta migratoria que priorice la vida humana, la dignidad y la asistencia oportuna», subrayó Adji. Las travesías en embarcaciones precarias desde la costa de África occidental hacia Canarias o el norte de África son frecuentes y conllevan altos riesgos para quienes tratan de emigrar de forma irregular, especialmente cuando las embarcaciones permanecen varios días a la deriva en el océano. La ruta migratoria desde la costa africana hasta Canarias, conocida como «ruta atlántica», es considerada una de las más peligrosas del mundo, con miles de fallecidos cada año.












